Colchagûino de alma y magallánico de corazón. "Es bueno ser importante, pero más importante es ser bueno".

Mario Isidro Moreno: La Virgen de Monserrat en la comuna de Río Verde

Es increíble cómo la Virgen de Monserrat en nuestra región se asocia a historias de bandidos en este sector que, antiguamente, era llamado “Vaquería del Norte”.

Se habla mucho en la comuna, de bandoleros que llegaron al lugar huyendo de la justicia. Uno de ellos habría sido un hombre de apellido Lara. Montado en su caballo huía de los carabineros que también venían en cabalgaduras. En cierta ocasión no lo pensó dos veces y se lanzó a las aguas del canal Fitz Roy, cruzando desde el continente a la isla Riesco sin que pudiera ser atrapado.

Existía en un lugar de la Isla Riesco un sector que le llamaban “El Campo de los Cuatreros”. Allí, acampados en la visera de un cerro, vivían dos hombres que, al parecer, se dedicaban a bagualear. Desde allí, salían afuera, lograban algunas píeles, vendían, amansaban algunos potros y luego invernaban con sus tropillas de caballos. Quizás si, de vez en cuando, se comían algún vacuno con dueño. Un día fueron denunciados y los carabineros fueron hasta la residencia de los malandrines y los conminaron a entregarse. Uno de ellos quiso arrancar y los policías lo mataron de un disparo.

Y, a propósito de la historia de la Virgen de Montserrat, se cuenta que quién primero la instaló en la gruta, fue un hombre que andaba arrancado de la policía. La imagen primitiva, fue colocada dentro de un tarro por el escapado de la justicia. Se desconoce si él la portaba o la encontró en algún lugar poniéndola en una la cavidad debajo de la cascada. Desde esa fecha fue venerada por devotos que le hacían peticiones de favores poniéndole velas en retribución a sus milagros. Un incendio ocasionado por las velas que ponían los fieles para pagar sus mandas, quemó esta efigie original, instalándose posteriormente la que actualmente ocupa la gruta, reservando además otra imagen que vino de España para la Ilustre Municipalidad de Río Verde.

En isla Riesco existía
El campo de los cuatreros
Donde bandidos muy fieros
Bagualeaban noche y día.

Cierta mañana, muy fría,
Uno de ellos encontró
La imagen que terminó
Su vida de delincuente;
Quiero escuchen los oyentes
Lo que la Virgen habló.

Hijo, yo te pediría
Un favor que has de cumplir;
Ya nunca más has de huir
Del cuerpo de Policía.

Termina tus malos días,
Deja tu vida pasada;
Te cuento que he sido enviada
Para una gruta ocupar
Donde me espera un lugar
Debajo de una cascada.

El bandido la llevó
Y encontró la gran caverna
Donde la Virgen, eterna,
A ese pueblo protegió.
Bajo el chorro la ubicó,
Donde el fiero viento muerde
Para que el pueblo recuerde
Su protección y bondad
La Virgen de Monserrat
Que protege a Río Verde.

Por: Mario Isidro Moreno

Print Friendly, PDF & Email