Magallanes
Opínión… Adultos mayores: impulsan nuevas acciones concretas durante octubre
Por Ramón Lobos Vásquez.
Médico Geriatra y Paliativista
Estamos celebrando a partir del 01 de octubre el Día de los Adultos Mayores, que se prolonga todo el mes, como el mes de las Personas Mayores; ya que la importancia que está teniendo este grupo etario en la realidad y devenir local y nacional se esta haciendo cada vez más significativo.
No solamente son más los ancianos, si no que cada vez más personas están llegando a edades mayores de 90 años, y eso tiene un correlato que significa adaptar y preparar los servicios del estado para esta situación que se ha definido demográficamente como “envejecimiento acelerado”, ya que es un fenómeno que va rápidamente en progresión, lo que tensiona el sistema social y de salud.
Esto significa que los fondos previsionales que se prepararon hasta cierta “edad promedio”, deben distribuirse en más tiempo: por lo que el monto a recibir mensualmente va disminuyendo, lo que tiene un impacto en cómo se va financiando el ser viejo en nuestra sociedad. Si hoy no alcanza para cubrir todas sus necesidades, ¿qué más va a pasar si estos mayores ahora viven más?; ¿qué hace el estado por cambiar esta situación social que está ocurriendo día a día en muchos hogares de mayores?, algo que se refleja en la frase de comprar y poner en la canasta mensual no lo que se necesita para esta etapa, si no por el contrario, se coloca sólo lo que se puede financiar.
En un país en que la inflación otra vez está subiendo mes a mes, y las pensiones sólo se ajustan anualmente, quiere decir que mes a mes son golpeados con canastas cada vez más exiguas; ¿Quién resuelve eso?, ¿sigue siendo un problema personal o ya es una problemática social que tenemos que resolver en su conjunto con medios y mecanismos locales que permitan a los mayores a vivir dignamente en sociedad?Lamentarse no es el camino, porque ellos en la dignidad de sus vidas no lo van a hacer presente, ni saldrán a marchar por las calles pidiendo mejores pensiones. Es al revés, es la sociedad en un estado de bienestar la que debe proveer y prever estas situaciones. Por lo pronto, como en tantas cosas seguimos haciendo lo mismo y repitiendo un libreto que ya es añejo y fuera de contexto.
El otro actor importante en el trabajo con mayores es el sistema de salud, que debe velar porque todos ellos tengan un buen envejecimiento, preparando a su personal y funcionarios para atender la demanda de la población mayor para su atención y cuidados. Pero seguimos manteniendo un sistema de salud que no se prepara ni se ocupa de sus mayores. Hay mucho por hacer desde lo preventivo principalmente, en cuidados de los mayores que padecen patologías crónicas y diferenciar la atención para los más requirentes en salud: los con mayor dependencia de los cuidados y especialmente los que se encuentran postrados.Todo un mundo de requerimientos para un sistema que mantiene un modelo de atención del siglo pasado y que no se ha ajustado a las realidades locales y que define al final por el trabajo social y de salud, el cómo van a vivir esta etapa de la vida los mayores. Por lo pronto hoy tiene poco de edad dorada, más bien es un camino oscuro y de problemas que no se sabe cómo se afrontará, lo que implica un mayor problema de salud mental que tensiona a esta población: la incertidumbre de lo que se va a vivir en los próximos años.
El caso extremo es el aumento de los suicidios en mayores, como una respuesta personal a una edad de incertidumbres y problemas sin una clara solución. Obviamente no es lo que esperamos para ellos. No es lo que le podemos ofrecer como sociedad, como respuesta a sus necesidades en esta época de la vida.
Por eso, no es un camino fácil como sociedad en lo que hay que hacer, por lo pronto se tiene que definir ¿qué es lo que se va a hacer o qué foco tendrá la acción del estado en la región por sus mayores? ¿De qué nos haremos responsables como agentes regionales o comunales? Pero debe ser y partir por una acción del estado de Chile, por sus mayores; que debe tener un correlato diferenciador como región en lo que se hará, y lo que debe implementarse comunalmente en el territorio.
Para eso se debe trabajar y coordinar localmente. Pero eso no existe, la institucionalidad para trabajar con los mayores es muy débil y carente de instrumentos como para hacer algo.
Es el mes de los mayores, y hoy por hoy sólo sabemos que son cada vez más y que requieren más recursos para cubrir todas sus necesidades que van en aumento, pero sólo seguimos haciendo lo que hacíamos hace 10 o 20 años atrás, no se esta innovando o viendo como una problemática social y sanitario grave que está a la vuelta de la esquina.
Es el momento de hacer algo, si no será tarde y muchos lo sufrirán. Para quienes están viviendo esta etapa como una problemática diaria, aún queda la esperanza que alguien haga algo por ellos.



