Apuntes
Evelyn Cabrera: 29 años de historia, servicio y hermandad en la Séptima Compañía de Bomberos
A sus 52 años, Evelyn Cabrera Campos es parte inseparable de la historia de la Séptima Compañía Bomba Barrio Arturo Prat. Ingresó el 20 de octubre de 1996 y, desde entonces, sus 29 años de servicio han estado marcados por tradición, compromiso y un profundo amor por su barrio. “Ingresé casi por casualidad”, recuerda, rememorando aquella cena de aniversario a la que fue invitada por la primera mujer bombera de la compañía. Lo que comenzó como una posibilidad remota, se transformó en una vocación que acompañaría toda su vida.
Sin historia familiar bomberil ni antecedentes en su entorno cercano, Evelyn tomó la decisión tras conversar con su madre, quien solo le pidió que se cuidara. A partir de ahí, las semanas de instrucción, las emergencias atendidas y el sentido de comunidad en el Barrio Prat hicieron florecer un cariño profundo por la institución y por quienes la conforman. “El amor tan grande que se tiene por el barrio te va envolviendo”, afirma.
Entre sus recuerdos más significativos destaca la elaboración del libro por los 50 años de la compañía, periodo en que era secretaria. La investigación, las entrevistas a familiares de los fundadores y la recopilación de fotografías antiguas se convirtieron en un viaje emocional hacia las raíces de la Séptima. “Fue muy bonito y motivante conectar con la historia que dio vida a esta compañía”, señala.
También guarda en su corazón la gratitud de la comunidad. Los gestos simples pero profundamente significativos —un vaso de agua, una taza de café, o una palabra de apoyo en medio de una emergencia— son, para ella, una de las mayores recompensas del servicio bomberil. “Ese agradecimiento de las personas que están viviendo un momento difícil es muy bonito”, reconoce.
Pero la labor también tiene momentos duros. Evelyn recuerda especialmente el dolor de comunicar la pérdida de una vida a familiares que aún conservan la esperanza, o el golpe emocional que significa despedir a un camarada fallecido inesperadamente. “Es un dolor que se queda contigo por días, semanas o meses”, confiesa.
Hoy, convertida en bombera honoraria y referente para nuevas generaciones, entrega un mensaje directo a las mujeres que piensan en sumarse a alguna compañía: que se atrevan. “No tengan miedo; esta puede ser una parte muy importante de su vida. Aquí nadie está sola: esta es una gran familia, y van a recibir apoyo de todos”.
Con casi tres décadas de servicio, Evelyn Cabrera representa la fuerza, la sensibilidad y la fraternidad que sostienen al voluntariado bomberil en Magallanes. Su historia no solo honra a la Séptima Compañía, sino que inspira a toda una comunidad que reconoce en ella el verdadero espíritu del servicio.





