Magallanes
Mis deseos para el bienestar de los mayores en este 2025
Por Ramón Lobos Vásquez
Médico Geriatra y Paliativista
En el inicio de este 2025 junto a los deseos de un mejor año para todos, en especial a los mayores de hoy pero también a los mayores de mañana y en esta costumbre de desear a otros lo mejor para los próximos meses es que escribimos.
Deseo para este año un gran programa de atención a los mayores en todo el territorio. Que cada uno tenga cerca de su domicilio alguna oferta social que lo obligue a salir diariamente de su casa para realizar actividades, ya sean recreativas o manualidades, pero que tengan un enfoque rehabilitador y potenciador de las capacidades de quienes participen en ella. Esto no solamente permitirá que se reúnan desde un contexto social de encuentro entre pares sino que significará que ese encuentro tenga un enfoque rehabilitador en lo físico, mental, psicológico y obviamente social.
Que la oferta sea tan motivadora que los lleve diariamente a estar en distintas actividades y poder reunirse y compartir. Si hacemos un símil con otras edades deberíamos pensar en unos Cevas para mayores durante todo el año. El poder tener esta oferta en todo el territorio para la gran mayoría de ellos sería un gran logro.
Otro deseo es poder desarrollar Centros de recuperación de la funcionalidad, con un enfoque más específico y centrado en todos aquellos mayores que han tenido algún evento de salud y que requieren rehabilitación y habilitación para la vida diaria en sus hogares. Según sea el evento de salud será la intensidad del trabajo a desarrollar. Pero debe ser una oferta pública y que aúne los esfuerzos que hacen los centros de salud y centro de rehabilitación fundamentalmente. Todo mayor después de algún episodio adverso de salud requiere una intervención, que asegure que en el menor tiempo posible pueda volver a su condición basal inicial. Mientras más se demora o tarda esta intervención más complejo se vuelve el futuro de ese mayor y repercute en los aspectos de salud física, mental y social de ellos.
Y un tercer deseo es que regionalmente exista la posibilidad de formar el recurso humano necesario para cuidar y atender a los mayores en sus domicilios. Es una tarea urgente y una falencia importante. Hemos visto cómo las familias buscan personas que tengan las capacidades para atender a los mayores en su domicilio. Pero no hay oferta en formación, capacitación y desarrollo de este fundamental recurso humano. La formación debe ser continua, para que aborden todos los aspectos de la atención a mayores y estén continuamente preparados para brindar los cuidados que requieren aquellos que necesitan de terceros, para mantenerse activos en sus casas y con mayor énfasis cuando se encuentran en postración y dependencia.
Esos son los aspectos que deben desarrollarse localmente para asegurar un mejor pasar a los mayores. Una carencia que hoy se suple con programas que intervienen a algunos, pero la necesidad es mayor que lo que se ofrece y el estado o gobierno deben hacerse cargo de esto. Postergar una respuesta es hipotecar el futuro de muchos. Incluido nuestros mayores. Por eso no son deseos. Son necesidades regionales.




