Apuntes
Mujeres que Transforman: Inspiradora historia del arte de transformar la lana
En una pequeña y vibrante tienda de Punta Arenas, la artesana María Eugenia Arteaga Calderón transforma la lana en obras llenas de vida, color y calidez. Su tienda, Kenavic, es mucho más que un emprendimiento; es un testimonio de perseverancia, dedicación y amor por el oficio. Con 61 años, María Eugenia lleva 16 dedicándose a su pasión, aunque su historia con la lana comenzó mucho antes, cuando llegó desde Puerto Montt a buscar un futuro en Magallanes.
María Eugenia, la Señora Kena” como más se le conoce, recuerda sus inicios: “Yo ya en el colegio hacía tejidos, tenía habilidad para eso.” Años después, empezó enseñando tejido de forma gratuita a un grupo de mujeres, sin imaginar que esa sería la chispa que encendería su vocación y la llevaría a establecer Kenavic. Con el tiempo, ella y su esposo, quien fabrica bastidores y herramientas de madera de lenga, han visto cómo este proyecto ha crecido, volviéndose un espacio donde la lana y la madera cuentan historias de esfuerzo y de raíces en la región.
La tienda no solo ofrece productos, sino también una experiencia para quienes valoran lo artesanal y lo autóctono. “Los colores de la lana son infinitos”, dice María Eugenia, “y cada cliente se lleva un pedacito de Magallanes.” Su dedicación ha trascendido fronteras, cautivando tanto a locales como a turistas, quienes aprecian cada detalle en los tejidos, teñidos y herramientas que ofrece.
Más allá de vender productos, María Eugenia se ha convertido en una maestra de oficios. Con paciencia y sabiduría, comparte su conocimiento en talleres, enseñando técnicas que evocan el pasado y rescatan materiales naturales como la lenga y la lana magallánica. Ella misma describe su trabajo como un “vuelo de imaginación”, donde cada pieza es una creación única e irrepetible.
Kenavic, ubicada en Ignacio Carrera Pinto 650, sigue siendo un refugio de tradición y arte. Para María Eugenia, este espacio es más que un negocio; es el legado que deja en cada puntada y en cada herramienta de madera. Con humildad y gratitud, invita a todos a conocer su mundo, un mundo hecho de lana, madera y amor.




