Magallanes
Nova Austral en quiebra tras impugnación de acuerdo de reorganización
El Juzgado de Letras y Garantía de Porvenir emitió este martes una resolución crucial que marca un giro en el destino de la salmonera Nova Austral. La empresa, con sede en Magallanes, se enfrenta a la quiebra luego de que dos de sus proveedores, Comercializadora Nutreco Chile Limitada y Salmonífera Dalcahue Limitada, impugnaran el acuerdo de reorganización judicial. Este acuerdo, diseñado para asegurar la continuidad de la compañía, no cumplía con las expectativas de los proveedores en términos de cláusulas de pago.
La resolución judicial, firmada por el juez Pablo Aceituno, ordenó la apertura del proceso de liquidación concursal, solicitando a la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento la designación de un liquidador. Nova Austral, sin embargo, no se resigna y planea apelar esta decisión ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, con el respaldo legal del abogado Ricardo Reveco, socio de Carey.
El revés para Nova Austral no solo representa un obstáculo en su camino para mantenerse operativa, sino que también podría tener repercusiones en los beneficios tributarios que la empresa recibe a través de la Ley Navarino. Con más de 3.000 empleos directos e indirectos en la región de Magallanes, la situación de la salmonera preocupa a diversos sectores.
Los argumentos de los proveedores impugnantes, representados por los abogados Fernando Urrutia y Jose Luis Díaz, se basan en la presunta ilegalidad del acuerdo de reorganización, que según ellos privilegia a un acreedor sobre otro, generando desigualdad e injusticia. El tribunal respalda esta posición, citando el artículo 64 de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento, que prohíbe establecer condiciones más favorables para algunos acreedores sin el consentimiento unánime de la misma categoría. Nova Austral enfrenta ahora un complejo escenario legal que definirá su futuro en el panorama empresarial de la región.
En las últimas horas, los trabajadores de Nova Austral han emitido una declaración pública expresando su devastación y consternación ante la decisión judicial que declara la quiebra de la empresa. Con más de 3.000 empleos en juego, la incertidumbre sobre el futuro laboral y económico de la región de Magallanes se hace más palpable. Los empleados, pilares fundamentales de la operación de la salmonera, se suman a la preocupación generalizada por el destino de la empresa y esperan que se encuentre una solución que permita salvaguardar tanto los empleos como el tejido económico de la zona.




