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La importancia de la adaptación tecnológica en la Región de Magallanes

Hace unos meses, Movistar conectó la ciudad más austral de Chile, Porvenir, en nuestra región, con la red troncal de Fibra Óptica Austral (FOA). Desde enero, Movistar Chile comenzó las obras técnicas en la región, y el despliegue de servicio de internet de alta velocidad en Porvenir se ha ido produciendo de forma paulatina a lo largo de este año.

Además de no representar costos adicionales para los clientes de la compañía, este despliegue ha posibilitado un avance, y una adaptación a la evolución tecnológica local, muy necesarios para nuestra región. No cabe duda que el proyecto FOA, del que hemos hablado en innumerables ocasiones en El Magallánico, ha sido un elemento clave en este proceso de adaptación tecnológica para un gran número de regiones de nuestro país.

Inaugurado en 2017, el proyecto comprende nada menos que 4.000 kilómetros de fibra submarina y terrestre, que se extiende desde la Región de Los Lagos, Puerto Montt, hasta el extremo sur, concretamente Puerto Williams.

Esta implantación de infraestructuras se sostiene en subsidios gubernamentales por valor de 64.000 millones de pesos, que compensan el bajo retorno de inversión que obtienen las empresas del sector privado a la hora de crear estas redes de comunicación tan necesarias.

Pues bien, la importancia de la adaptación tecnológica de nuestra región se fundamenta en diferentes ámbitos, entre los que destaca el ámbito laboral, el sector de la educación y, por supuesto, la industria del ocio, que tiene un impacto directo en la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

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La tecnología se ha convertido en una parte esencial de nuestras vidas, y el entretenimiento se ha convertido en la mejor muestra de ello. Según diversos estudios, el tipo de ocio que consumen los ciudadanos influye directamente en los indicadores relacionados con la calidad de vida. Normalmente, cuanto mejor ocio consumimos, mejor cubiertas tenemos nuestras necesidades básicas. Sin embargo, para consumir un ocio de calidad, en la actualidad, necesitamos disponer de una infraestructura de comunicaciones óptima.

Hoy en día, una gran parte del ocio es digital, desde las redes sociales a las plataformas de vídeo bajo demanda, pasando por alternativas cada día más populares como los juegos de casino online, y todas ellas se fundamentan en disponer de conectividad y hardware que la soporte.

El caso de los juegos de casino en línea es significativo porque se ha convertido en uno de los ámbitos del ocio que más ha crecido durante los últimos años. Existen todo tipo de plataformas que no orientan a la hora de elegir, tanto si se trata de juegos gratis o de dinero real, como si hablamos de escoger el casino online con los mejores bonos de recarga, los mejores bonos de depósito, tiradas gratis o cualquier otro tipo de oferta. La variedad es considerable, y este tipo de información muy necesaria. En cualquier caso, hoy en día, la seguridad es muy alta en casi todas las plataformas disponibles, los servicios de atención al cliente excepcionales y, lo que es más importante, las experiencias de juego más realistas y variadas; pero, como decíamos, para poder disfrutar de ellas necesitamos una adaptación de nuestras redes y de los dispositivos a los que tenemos acceso.

Algo similar ocurre en el ámbito de la educación. Son muchas las universidades que ofrecen formación a distancia y online en nuestro país, pero en la mayoría de casos, dependiendo del tipo de formación, se requiere de una conexión lo suficientemente potente como para disfrutar de clases en línea, aulas virtuales y ciertos contenidos que, debido a su tamaño, dependen de conexiones lo suficientemente potentes.

La lista de ámbitos susceptibles a esta adaptación tecnológica, tanto en lo que respecta al ocio (plataformas de streaming, videojuegos, realidad virtual…) como en los aspectos laborales (poder trabajar desde casa, capacitarse y seguir ascendiendo laboralmente, llevar a cabo reuniones de trabajo…), es prácticamente interminable; además, por supuesto, de lo que implica tener una buena infraestructura de comunicaciones, que pueda acoger a gente en nuestra región, tanto en lo que respecta al turismo como a aquellas personas que deciden cambiar su lugar de residencia.

Los próximos años serán cruciales a la hora de adaptar por completo nuestras redes y poner a disposición de los ciudadano herramientas a través de las que puedan desarrollarse por completo y aumentar su calidad de vida.

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