Jefe de la XXI Zona de Carabineros, general Roberto Machuca.

Se hizo pasar por canciller y engañó al general de Carabineros en Magallanes para conseguir información

Más que inusual es la situación ocurrida hace algunas semanas en Punta Arenas, delicada y que involucró al jefe de la XII Zona de Carabineros en Magallanes, general Roberto Machuca, el que “sin querer queriendo” entregó información a un supuesto funcionario de cancillería, que en realidad sería un sujeto que buscaba a su ex pareja, la que se había radicado en nuestra región, lejos de él. Al ‘googlear’ el nombre de dicho individuo, pareciera ser que el oficial de la policía uniformada habría caído en la trampa de un mentiroso experto.

La Fiscalía de Punta Arenas es la que está ahora investigando una supuesta suplantación de identidad, luego que un individuo que se identificó como Juan Soto Vargas tomara contacto con el general Machuca. Ahí, el individuo le explicó al jefe de zona que se trataba de un funcionario de cancillería en Argentina, que buscaba a la señora Susana (nombre ficticio para protección de la denunciante), persona de la cual lo único que se sabía era que estaba residiendo en Punta Arenas.

La farsa se basaba en que el padre de la mujer había fallecido en el vecino país, y que era necesario tomar contacto con ella para tramitar una herencia, por lo que solicitaba la colaboración de Machuca y el personal a su cargo para tener éxito en dicho requerimiento. ¡Manos a la obra!

Búsqueda de la requerida

Así las cosas, y dadas las facultades que la ley entrega a Carabineros, el general solicitó a personal de la Primera Comisaría realizar algunas diligencias para dar con doña Susana, misión que en un comienzo no tuvo frutos positivos, pero que en un segundo intento se pudo concretar, teniendo por acreditado que la requerida vive en Magallanes.

Fue así que el oficial tomó contacto nuevamente con el supuesto emisario de cancillería, entregándole el número de teléfono de la mujer, según Carabineros informó a El Magallánico, mientras se realizaba este reportaje.

La idea -afirmó la institución- era colaborar dentro de las facultades propias de Carabineros en un trámite en el que la persona era requerida, nunca con una mala intención.

El llamado de alerta

Todo estaba tranquilo, habían pasado unos días y las tareas cotidianas continuaban en el quehacer del jefe de zona. Sin embargo, una llamada desde la Primera Comisaría lo puso en aviso de lo que había sucedido.

La policía había recepcionado la denuncia de Susana, dando cuenta que su ex pareja, un tal Juan Soto Vargas, de quien se había alejado por miedo, había tomado contacto con ella una vez más, falseando su identidad, haciéndose pasar por canciller, pidiéndole más datos.

Hábil ha de ser el individuo, ya que al igual que logró hacerlo con el general Machuca, sacó la información que quería de la mujer, su lugar de residencia, antecedentes que, al darse cuenta de a quien se los había entregado, alarmó a la denunciante, quien corrió a la policía para dar aviso, sin siquiera sospechar que por ahí había comenzado el calvario que nuevamente enfrenta.

Señaló el general Machucha, a través del departamento regional de Comunicaciones de Carabineros, que personalmente acudió para entrevistarse con la mujer, explicarle que él mismo había colaborado sin querer con este individuo, y que se tomarían todos los resguardos necesarios para que nada le ocurriera.

Fue así que se remitió una denuncia a la Fiscalía Local dando cuenta de lo sucedido, de acuerdo a lo señalado por el fiscal jefe, Fernando Dobson.

¿Quién es él?

Si bien El Magallánico no pudo tomar contacto con el general Machuca, sí reconoció a través del Departamento de Comunicaciones lo ocurrido.

Pero, ¿quién es este señor Soto Vargas?, bien deberá investigar el Ministerio Público el tema, más si resulta cierto que se trata del mismísimo personaje que ha sido titular en medios de prensa de diferentes partes del mundo, y que es tildado en diferentes publicaciones como un mitómano de cuidado.

De ser él, estaríamos hablando de una persona que se ha identificado como colaborador de las agencias de inteligencia de Chile durante la dictadura de Pinochet, alguien que demandó al Papa Benedicto XVI; una persona que denunció haber sido víctima de abusos sexuales, que se hizo pasar por canciller de España tras un accidente aéreo, y que ha presentado recursos de amparo y de protección en contra de la Policía de Investigaciones, del Ministerio del Interior y del Ministerio de Justicia.

Incluso, el sitio web Memoria Viva, del Proyecto Internacional de Derechos Humanos lo describe: “Este ex oficial de la DINA se escondió en Alemania desde 1981, pero en mayo de 1989 aparece solicitando asilo político en Suecia. Se estima que durante su estadía en Europa continuaba espiando a los exiliados para entregar información a sus antiguos jefes”.

Su nombre también apareció en Perú, relacionado a un supuesto caso de espionaje que se le habría encomendado de parte del gobierno de Chile, y llegó incluso a acusar a la Presidenta Bachelet de perseguirlo por su “cercanía” con los estamentos de inteligencia.

Algunos medios nacionales lo han descrito como un “mitómano de tomo y lomo” o “rey del tongo”, y no resulta difícil conocer someramente su historia al buscar su nombre en Internet. Ahora bien ¿será este sujeto quién engañó al general Machuca?, será la investigación la que determine aquello.

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