Apuntes
Hipoacusia, el ‘silencio’ que aísla a los adultos mayores
La pérdida de audición o hipoacusia, es una de las discapacidades que deben enfrentar los adultos mayores a partir de los 60 años, cuando producto de la edad, el oído se va deteriorando, dejándolos incomunicados.
“Es una discapacidad que no es percibida tan fácilmente y genera muchos más problemas en el adulto mayor, que se va acostumbrando a escuchar menos y va perdiendo una vida de relaciones, una serie de cosas. Por lo tanto, el detectar precozmente es súper importante, porque salvo la evaluación por una especialista, no tenemos cómo darnos cuenta”, afirmó el médico geriatra, Ramón Lobos.

Geriatra, Ramón Lobos.
Entre las opciones para lidiar con la pérdida de audición, se encuentran los audífonos, que ayudan específicamente para entender las conversaciones. “Se enfoca netamente en el habla conversacional. No va a aumentar el tono de las bocinas, no va a aumentar el tono de la radio, sino netamente para que pueda haber una comunicación más funcional”, explicó en tanto, el fonoaudiólogo del Establecimiento de Larga Estadía del Adulto Mayor (Eleam) en Magallanes, Salvador Bertrán.

Fonoaudiólogo del Eleam, Salvador Bertrand.
Entre las recomendaciones para quienes rodean a los adultos mayores que utilizan el audífono, se encuentran hablar al adulto mayor en tonos graves, modular de mejor manera y hablarle de frente.
El especialista recomienda que los audífonos que se utilicen sean los retroauriculares. “Son los más recomendados porque abarcan el tipo de pérdida de audición del adulto mayor”, puntualizó.
Disfagia
La disfagia o trastorno deglutorio es otra de las enfermedades que mayormente atienden los fonoaudiólogos en los adultos mayores.
En términos sencillos, esta enfermedad es la dificultad o imposibilidad que se les genera a los adultos mayores, para tragar los alimentos.
“Es como un mal escondido, porque a veces, cuando fallecen los pacientes, le destinan una causa, pero nunca aparece que es por un trastorno deglutorio”, explicó el fonoaudiólogo, Salvador Bertrán, agregando que la disfagia afecta a más de un 50% de los usuarios del Eleam, y tiene tres niveles: leve, moderado o severo.
“Pueden tener dificultades con los alimentos sólidos, con los líquidos o con los semisólidos. Cuando se ven afectadas las tres etapas, ya no se puede alimentar más por vía oral”, añadió el especialista.
Por su parte, el médico geriatra, Ramón Lobos, indicó que también puede existir disfagia por aspiración, que es cuando el alimento o líquido se va por la vía equivocada, provocando incluso enfermedades tan graves como una neumonía. “Es una de las causas más frecuentes de fallecimiento de las personas con disfagia”, indicó el profesional.
La solución para esta enfermedad, es convertir en papilla los alimentos, bien sean los sólidos o los líquidos, a los cuales se les puede añadir maicena o un espesante alternativo.




