Emergencias
Familiares clamaron a las autoridades no olvidar a personas desaparecidas
“Estoy todos estos días casi sin poder dormir. La policía no ha hecho nada, la justicia tampoco. Es una cosa terrible, cómo la gente se pierde. Hasta un animal, si se pierde, lo buscan, lo encuentran. Pero las personas que han desaparecido no las han encontrado. No sé qué es lo que pasa”, dice entre lágrimas la señora Edelvia Saldivia Aguilar, madre de José Márquez Saldivia, tripulante y padre de familia desaparecido en enero de 2015.
Ella, junto a un grupo cercano a las 30 personas, recordaron este miércoles (16 de agosto) con una velatón, a todos aquellos a quienes se les ha perdido el rastro en Punta Arenas, y cuyas familias guardan la secreta esperanza de que las osamentas encontradas en Tierra del Fuego correspondan a su ser querido. “Yo creo que cualquiera de los familiares podemos decir, aunque sea doloroso, que ojalá fuera uno de nosotros. Pero para la familia que sea que correspondan esas osamentas, ya en cierta forma es una tranquilidad, porque es una familia menos que va a estar sufriendo. Aunque sea doloroso, van a tener una respuesta, un lugar donde poder descansar a su familiar, dónde llevarle una flor e ir a visitarlo”, señaló Andrea Zúñiga Hurtado, hermana de Rubén Zúñiga Hurtado, quien desapareció en Río Canelo el 1 de septiembre de 2007. “Es uno de los casos más emblemáticos, porque ya lleva diez años sin tener respuesta. Y para nosotros, este tipo de actividades, nos ayudan mucho para que no se olviden este tipo de casos y no se olviden que en Magallanes efectivamente hay gente que desaparece y no tenemos respuesta de ellos”, expresó.
Los dichos fueron compartidos por Constanza Márquez, hija de José Márquez Saldivia, quien organizó la velatón para dar un mensaje a la comunidad. “Queremos recordarle a la gente que hay personas que necesitan de su ayuda. A la gente hoy en día, le cuesta mucho empatizar con quien está al lado y lo está pasando mal, y hasta que no les pasa recién se ponen una mano en el corazón y ayudan. Y más que todo, hacer un llamado a la justicia de que agilicemos más las cosas, que las penas de los asesinos sean más duras y cambiar el ‘switch’ de la gente”, afirmó.
En tanto, Devora Sánchez Barría, hija de José Sánchez Cayún, desaparecido el 7 de julio de 2016 cuando naufragó la barcaza Valentina, señaló que las esperanzas nunca se acaban. “De alguna u otra forma seguimos ahí esperando respuestas. Uno sigue confiando en que el Estado, mediante sus organismos, nos van a dar algunas respuestas, en el caso del accidente de mi papá, que se van a esclarecer las situaciones. En realidad ya es súper poco probable encontrar algún vestigio de mi padre, pero nunca se pierden la fe y la esperanza”, indicó.






