A la cárcel envían a delincuente detenido en el aeropuerto

Un llamado anónimo habría sido lo que finalmente delató a R.S.T.R., de 35 años, apodado el “negro”, sujeto que fue detenido la tarde de este lunes en el Aeropuerto Carlos Ibáñez, luego que dicha información telefónica diera cuenta que intentaba abandonar la región con especies que habían sido sustraídas desde el domicilio de la secretaria regional ministerial del Trabajo, Victoria Cortés, en un robo ocurrido durante el pasado Carnaval de Invierno en Punta Arenas.
En base a lo anterior, este martes (7 de agosto), el fiscal Felipe Aguirre le imputó cargos al sujeto como autor del delito de receptación, al encontrársele en su poder alhajas que fueron reconocidas por la víctima del ilícito, hecho ocurrido la noche del 21 de julio.
De acuerdo a los antecedentes expuestos por el persecutor, el antisocial, quien cuenta con un nutrido prontuario policial, no sólo portaba las especies en su equipaje, sino que usaba una de ellas al momento de ser detenido por la policía.
La Fiscalía solicitó la prisión preventiva en contra del imputado, justificando dicha solicitud con los antecedentes de la denuncia, detallando la totalidad de las especies sustraídas desde el inmueble de la víctima, entre ellas, los artículos que se recuperaron en poder del detenido.
Además, precisó el extenso prontuario penal que el “negro” mantiene a su haber, con causas por robos en la Región de Valparaíso; otras dos condenas por secuestro, hurtos, receptación y porte de arma de fuego; lo que sería sustento suficiente para afirmar que su libertad sería peligrosa para la seguridad de la sociedad.
A lo pedido por el fiscal, se opuso el defensor Pablo Santander, quien, además de alegar la ilegalidad de la detención, planteó que el delito de receptación no necesariamente tiene aparejada una pena de cárcel, por lo que encerrarlo ahora sería una medida desproporcionada.
Cabe señalar que el imputado, al momento de su detención, habría dicho a la policía que el costoso reloj que usaba en su muñeca izquierda, se lo había comprado a un narcotraficante de Punta Arenas, misma especie que fue reconocida después por los afectados.
Finalmente, fue el magistrado del Juzgado de Garantía, Juan Santiago Villa quien resolvió la suerte procesal del imputado, accediendo al encierro preventivo, fijando un plazo de 60 días para la investigación.

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