Alumnos de Derecho de la Umag piden destitución de docentes por casos de acoso

Profundizando las materias que motivaron la movilización feminista que hace dos semanas mantiene “tomadas” parte de las instalaciones de la Universidad de Magallanes (Umag), los alumnos de Derecho hicieron graves denuncias en contra docentes de su carrera, pidiendo, derechamente, la desvinculación de las jefaturas del área, aludiendo inoperancia en caso de abusos. Además, en el orden académico, afirmaron que enfrentan un inentendible endurecimiento de requisitos paro alumnos egresados que desean obtener su título universitario.

El Magallánico se entrevistó con representantes de la carrera, quienes hicieron llegar dos petitorios a la rectoría de la casa de estudios. El primero de ellos tiene directa relación con las denuncias que ha manifestado la denominada “Jauría Feminista Umag”, dando cuenta de hechos graves que han enfrentado entre 2015 y 2018 alumnas de dicha carrera, denuncias que constituirían más de un 30% del cúmulo de antecedentes reunidos por el movimiento feminista en la institución.

Una segunda misiva se habría entregado este miércoles (20 de junio) al vicerrector académico, documento titulado: “Petitorio de egresados de Derecho Umag con relación al examen de grado y memoria”, en el cual se expresa el malestar y preocupación de los estudiantes que están en su última etapa académica, pidiendo que se transparente y perfeccione el actual mecanismo.

Acosos

Respecto del primer tema, y constituidos en una asamblea con más de 80 estudiantes de Derecho, se firmó una solicitud para la destitución de un profesor, quien, en mayo de 2017, habría incurrido en conductas de acoso sexual en contra de una alumna, la cual, ante la nula respuesta de la casa de estudios, habría preferido renunciar a la asignatura de dicho docente, al sentirse –según consigna el documento- completamente desprotegida con todo proceso e investigación realizada. Lo sucedido habría sido informado en su momento a las jefaturas de carrera, e incluso a la dirección de docencia, sin encontrar respaldo positivo.

Es más, señala el escrito que “una vez que el profesor tuvo conocimiento de que había una denuncia en su contra y quien la había realizado, prosiguió burlándose de ello en la sala de clases, en presencia de los demás alumnos, viendo la situación como una broma o una especie de chiste y posteriormente, tomando represalias contra la víctima, perjudicando su desarrollo académico”.

Tal relevancia habría cobrado este caso al interior de la universidad, que incluso llegó a la Unidad de Derechos Humanos, la cual solicitó protección para la víctima, para evitar que, mientras durara la investigación, se viera expuesta a continuar en contacto con el supuesto agresor. Dicha solicitud –afirma el texto- habría sido escuchada, ofreciendo una recalendarización especial para ella con otro docente, medida que nunca habría sido ejecutada. Incluso, se destaca de este caso, que hubo una suerte de advertencia contra la denunciante de parte de la jefatura de la carrera, en la que se le habría dicho que “no sabía dónde se estaba metiendo, que iba a salir muy mal parada de todo esto y que se querellarían en su contra”.

Cabe señalar que el docente denunciado habría sido investigado administrativamente por la Umag, y habría sido sobreseído en marzo pasado.

En otro acápite, el petitorio de los alumnos pide la desvinculación absoluta de un ex docente, quien seguiría prestando funciones en la universidad, quien en 2015 habría incurrido en acoso, aunque clarifica el texto que no sería de índole sexual.

Asimismo, se solicita que se revise la cuenta de correo institucional del profesor aludido, dado que existirían registros de misivas que darían respaldarían las acusaciones que se están realizando.

Restructuración de la carrera

Categóricas son las peticiones plasmadas en el documento, en las que se solicita la remoción de la decana de la facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas; la directora del Departamento de Ciencias Jurídicas y la jefa de la carrera de Derecho. Según los estudiantes, las dos primeras personas aludidas no habrían tomado las medidas pertinentes al tener conocimiento de las denuncias, y la tercera, por ser de la entera confianza de las otras funcionarias. “Lo que planteamos como alumnos en este petitorio es la restructuración completa del departamento, eliminando todo vestigio de la mala administración actual”.

Examen de grado

En lo académico, los alumnos añadieron un segundo petitorio, en el cual se exige la revisión de los procesos de evaluación previa a la titulación, instancia que estaría siendo condicionada por la casa de estudio elevando los estándares de evaluación, de manera no equitativa respecto de las herramientas aportadas por la casa de estudios.

A groso modo, afirman que no se cuenta con el material educativo en biblioteca suficiente para la preparación profesional, y mucho menos una estandarización respecto de las evaluaciones que se hacen en la recta final estudiantil. Esto último, tiene relación con algo tan básico como que los exámenes se basen en los contenidos y materias que se imparten en aulas, es decir, que se defina con claridad los textos y materias que serán utilizados para evaluar a los egresados, y que, fundamentalmente, dicho material de estudio se encuentre a disposición de los estudiantes en la biblioteca de la universidad, lo que ahora no estaría sucediendo.

Además, solicitan se le dé un corte a la “rotación” de docentes de la carrera, a fin de cimentar una acreditación académica con la que hoy no cuentan, lo que significa un desmedro a la hora de egresar de la Umag o buscar postgrados en otras casas de estudios. En ese sentido, el reclamo de los tesistas afirma que dicha situación mina sus aspiraciones profesionales.

Aluden también que no existiría una proporcionalidad respecto de los egresados de la carrera con aquellos que se titulan, cuestionándose: “¿Si aprobamos los ramos, por qué tan pocas personas logran aprobar el examen si incluye las mismas materias?”, insistiendo en la falta de estandarización de criterios académicos.

Finalmente, y más delicado para ellos, es la imposición de un plazo para rendir el examen de grado, plazo que habría sido instaurado sin información previa, y que hoy día tendría a un número importante de egresados teniendo que prepararse “contra reloj”, incluso algunos debiendo abandonar sus trabajos, para dar cumplimiento a dicha exigencia, la cual –afirman- no se daría en otras instituciones de educación superior, o al menos, no con la estructura que se habría impuesto en la Umag, debiendo realizar una “actualización” de conocimientos arbitraria, que no necesariamente apuntaría al perfeccionamiento académico, y que por lo demás, de no ser cursada en el señalado tiempo, terminaría con el alumno no pudiendo obtener su título, pese a la deuda de más de 20 millones que significa estudiar la carrera en la universidad.

Reacción de rectoría

El Magallánico hizo llegar este tema al rector de la Umag, Juan Oyarzo, informándose que: “En la medida en que se identifiquen las personas denunciantes, con nombre, Rut y firma, el vicerrector académico decepcionará y atenderá sus requerimientos”.

“Para las denuncias referidas a abuso, acoso y/o discriminación, operará transitoriamente la Unidad Psicosocial, conformada por la directora de Asuntos Estudiantiles, psicóloga y abogada, quienes atenderán en el Conservatorio de Música, en horario de 9:00 a 12:30 horas. Éstas serán recibidas, en la medida en que las personas denunciantes se identifiquen”.

Print Friendly, PDF & Email