Magallanes
Recupera su libertad tras más de 14 años de carcel por planear el homicidio de su esposo
Después de más de 14 años tras las rejas, Irma Ovalle Oyarzún dejó el recinto penitenciario de Punta Arenas, dando inicio a una nueva etapa de cumplimiento de la condena que recibió por la muerte de su esposo, Didier Mansilla Rivera.
Ovalle había sido condenada en 2013 a 20 años de presidio por el delito de parricidio. Sin embargo, su salida de la cárcel no implica el término de la pena, ya que deberá cumplir el período restante bajo las condiciones establecidas para la libertad condicional.
Los hechos que dieron origen al caso se remontan al 29 de julio de 2012. De acuerdo con los antecedentes consignados en la causa, Ovalle se habría coordinado con Sergio Esteban Escalona Chiguay para dar muerte a Mansilla. A cambio de dos millones de pesos para que el joven asesino material comprara un vehículo.
La investigación estableció que Escalona contactó a Mansilla utilizando un perfil falso y posteriormente concretó un encuentro en Punta Arenas. Durante la reunión, ocurrida al interior del automóvil de la víctima, haciéndose pasar por el hermano de la supuesta “cita amorosa”, lo atacó con un cuchillo en el cuello. Mansilla falleció al día siguiente en el Hospital Clínico, luego de huir manejando algunas cuadras por la villa Fitz Roy Baja, impactando contra un poste, aunque con evidentes lesiones que no tenian relación con un accidente de tránsito.
Escalona también fue condenado, en su caso a 20 años de cárcel por homicidio calificado. Durante el proceso judicial se determinó que ambos habían planificado el ataque y que Ovalle le habría ofrecido dinero para ejecutarlo.
Una controversia que llegó hasta tribunales
La situación de Ovalle volvió a generar atención pública debido a una controversia relacionada con los beneficios económicos derivados de la muerte de su esposo.
En 2017, el Juzgado de Letras de Punta Arenas había ordenado a la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena) restituir a Ovalle una pensión de viudez derivada del fallecimiento de Mansilla. La resolución contemplaba además el pago de montos acumulados desde ese año, por una suma cercana a los $150 millones.
El caso abrió un debate jurídico respecto de si una persona condenada por la muerte de su cónyuge podía acceder a beneficios derivados de ese mismo fallecimiento.
La discusión llegó a los tribunales superiores. La Corte de Apelaciones determinó que, al no existir una declaración de indignidad para recibir beneficios, correspondía restituir el beneficio previsional. Posteriormente, se estableció que esta situación era independiente de la condena penal y de la obtención de la libertad condicional.
Así, tras permanecer más de 14 años privada de libertad entre el período de prisión preventiva y el cumplimiento de su condena, Irma Ovalle abandonó el recinto penitenciario de Punta Arenas anoche y continuará cumpliendo el saldo de su pena en libertad condicional, según consigna hoy Diario El Pingüino.