Magallanes

Entrevista a Verónica Aguilar: “Magallanes no es el patio trasero de Chile”

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¿Cómo estás? ¿Muy cansada?
“Estoy cansada, ansiosa, pero feliz.”

¿Por qué feliz?
“Porque este tiempo de campaña me ha hecho salir de mi zona de confort, que es Punta Arenas. La mayoría me conocía como comunicadora o concejala, pero recorrer la región como candidata ha sido distinto. Darme cuenta que en el resto de la región también me conocen, me recuerdan con cariño desde mis tiempos en festivales, reencontrarme con amigos y familia… ha sido muy bonito. Estoy feliz y me ha gustado mucho este proceso.”

¿Qué ideas tienes para proponer al país, ya no solo a la región?
“Aunque uno legisla a nivel nacional, represento a mi región. Nací y me crie acá. Y cuando Magallanes se une en causas como el gas, el oncólogo u otras, Chile tiene que escuchar. Tenemos leyes obsoletas que deben actualizarse: la Ley de Zonas Extremas, el Fondo de Desarrollo Magallanes y la Ley Lorca, que antes subsidiaba pasajes para salud, cultura, deporte y estudios. Hoy viajar está demasiado caro. Necesitamos reinstalar y actualizar estas leyes.”

¿Cómo evalúas la gestión de los actuales diputados en los últimos cuatro años?
“No tengo la mejor evaluación. Mucha gente siente que sus representantes no los representan. Vienen, piden el voto y desaparecen. En mi recorrido por la región, muchos ni siquiera conocen a sus parlamentarios. Eso habla de que no han hecho la pega.”

En tus recorridos, ¿te has encontrado con realidades duras?
“Muchísimas. A veces pensamos que estamos mal en Punta Arenas, pero hay gente que lo está pasando mucho peor. Un vecino de Timaukel, por ejemplo, debía viajar 12 a 14 horas a Punta Arenas para un especialista porque no tenía Internet suficiente para telemedicina. También sectores como Agua Fresca, donde viven más de mil familias, recién están logrando electrificación. Allá mismo hay potencial turístico enorme. Necesitamos avanzar en conectividad digital, marítima y terrestre.”

¿El Estado está al debe?
“Sí, tenemos un Estado reactivo en vez de proactivo. Lo vimos con el escáner de Puerto Natales: no puede ser que dependamos de una máquina para diagnósticos clave. Para la gente un examen puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Necesitamos legisladores que vean la realidad desde acá.”

En un escenario donde el próximo Gobierno pudiera ser de derecha, ¿estás preparada para ser oposición?
“No. Yo soy de centroizquierda y trabajo para que tengamos un gobierno cercano a ese sector. Pero sea cual sea el escenario, lo importante es que no da lo mismo por quién se vota. El Parlamento debe trabajar con visión regional, no con revancha política.”

¿Cómo evalúas la campaña parlamentaria en Magallanes? ¿Ha sido limpia y tranquila?
“En mi caso sí. Me he encontrado con candidatos de todos los sectores, y ha sido cordial. Somos todos magallánicos, pensamos distinto, pero tenemos que hacer política de otra manera. Lo que sí me comentan mucho es que no se siente ambiente electoral, quizá porque hoy las redes sociales tomaron más protagonismo.”

¿Qué opinas de los candidatos que hacen campañas solo online?
“Los encuentro horribles. Está bien usar redes sociales, pero si no estás con la gente, si no miras a la cara a quienes representas, ¿qué mensaje vas a dar? Para el magallánico el contacto es clave. A mí siempre me escriben, me consultan, y yo doy mi número porque confío en mi gente.”

Pero ser diputada implica estar gran parte de la semana en Santiago. ¿Cómo lo enfrentarás?
“Las comisiones son de lunes a miércoles y el resto de la semana se está en la región. Hay quienes ni vienen en semana distrital. Yo no soy así. Nosotros como familia decidimos quedarnos en Magallanes. A mí me tocará ir y volver. Si lo hacen marinos, gendarmes y tantos otros, ¿por qué yo no?”

En tu última elección obtuviste más de 24 mil votos. ¿Ese piso te da ventaja?
“Lo tenemos en consideración, pero no nos confiamos. Cada elección es distinta y ahora el voto es obligatorio. La verdadera encuesta es el 16.”

Si tuvieras que elegir, ¿con qué otros candidatos te gustaría representar a Magallanes en el Parlamento?
“Con ninguno. (Ríe) Obviamente sería ideal alguien cercano a mi sector, pero cualquier candidato que sea capaz de dejar su color político de lado y ponerse la bandera de Magallanes será un buen compañero de trabajo.”

¿Qué te gustaría dejarle a Magallanes tras uno o dos periodos parlamentarios?
“Primero, actualizar la Ley de Inclusión y crear centros para jóvenes y adultos TEA en Natales, Porvenir y Williams. Hoy al cumplir 26 años quedan sin apoyo y eso angustia a muchas familias.
También quiero ver un pueblito artesanal en Agua Fresca, potenciar cultura y deporte, y asegurar un porcentaje del Fondo de Desarrollo Magallanes para familias que deben viajar a representar a la región.
Además, debemos actualizar leyes: rentas regionales lleva 15 años detenida; el postnatal masculino, cuatro años; la Ley Ricardo Soto, dos o tres; la ley de fibromialgia aún sin recursos.
Y necesitamos apoyar pymes y mipymes, sobre todo ahora con el hidrógeno verde. El Estado debe evitar que quiebren antes de abrir.”

¿No se fiscalizó bien la ley eléctrica, considerando la subida en las cuentas de luz?
“Exacto. Los parlamentarios no leyeron lo que votaron. Magallanes no está en el sistema interconectado y aquí la energía se produce con gas subsidiado. Esa falta de revisión nos tiene pagando más luz. Eso no puede volver a pasar.”

¿Es mucha pega?
“Sí, pero entretenida. Cuando asumí como concejala en 2016, el día siguiente vi el diario con mi foto y pensé: ‘¿En qué me metí?’. Pero estudié, trabajé y fui una buena concejala. Ahora quiero hacer lo mismo por Magallanes desde el Parlamento.”

¿Qué le diría a Jeanette Jara si fuera la futura Presidenta de Chile?

“A la futura Presidenta le diría que mire a Magallanes no como el patio trasero de Chile, sino como una región estratégica que siempre ha sabido ponerse de pie. Que escuche a las familias que viven con miedo por su salud, a los padres que no saben qué va a pasar con sus hijos TEA cuando ellos falten, a las pymes que se atreven a emprender en la puerta del viento, y a quienes hoy sienten que el Estado llega tarde o simplemente no llega. Le pediría que tenga la valentía de empujar un Estado proactivo, que no deje durmiendo las leyes en el Parlamento, que avance en inclusión, salud, conectividad y apoyo real a las regiones extremas. Y que entienda que cuando Magallanes habla unido, no es un reclamo: es un país que está pidiendo ser más justo con su propia gente.”

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