Cultura / Eventos
Tras 5 años revivió el Festival de la Esquila en Villa Tehuelches con un emotivo homenaje a la tradición
El pasado fin de semana, la comunidad magallánica se reunió nuevamente para celebrar sus raíces y tradiciones en la trigésima primera edición del Festival de la Esquila, un evento que, tras cinco años de receso, regresó con más fuerza y emotividad que nunca. Este festival, consolidado como uno de los pilares culturales y turísticos de la región, rindió un especial homenaje a los esquiladores, verdaderos guardianes de un oficio que define la esencia del campo patagónico.
Con una historia que comenzó hace décadas en la localidad de Kon Aike, bajo la organización de la Intendencia Regional, el festival recorrió diversos rincones de la región hasta encontrar en Villa Tehuelches su hogar definitivo hace más de 25 años. En 1998, la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca lo adoptó como un emblema regional, convirtiéndolo en un espacio único para resaltar la labor de los esquiladores y promover las tradiciones magallánicas.
Gracias al apoyo financiero del Fondo Concursable del 8% del Gobierno Regional, esta nueva edición destacó por su impecable organización y por un programa cargado de actividades culturales, demostraciones en vivo y muestras de esquila. Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento a don Juan Angelino Ilnao Ruiz, homenajeado como el Esquilador Destacado 2025.
Un homenaje al legado de don Juan Angelino Ilnao Ruiz
Nacido en Achao, Chiloé, en 1961, don Juan Angelino llegó a la región con su familia a los cuatro años, estableciéndose en la Cooperativa Cacique Mulato. Su vida ha estado marcada por la dedicación al arte de la esquila, oficio que desarrolló durante más de 34 años liderando cuadrillas en Cerro Castillo. Su impacto va más allá de la técnica, destacándose como maestro y formador de generaciones de esquiladores, muchos de los cuales hoy compiten en este festival.
Además de su labor en los campos magallánicos, don Juan ha sido un representante incansable de la región, participando en eventos nacionales como la Semana de la Chilenidad en el Estadio Nacional, donde dejó en alto el nombre de Laguna Blanca y de la tradición esquiladora. Junto a su esposa, doña María Vargas, y sus hijos Claudia, Valeria e Ignacio, ha construido un legado familiar que hoy trasciende generaciones, asegurando que esta noble labor siga viva.
Un festival lleno de vida y tradición
El festival incluyó presentaciones de parejas de cueca, la actuación de la agrupación AGACI con su espectáculo “Alma, semilla y sol”, y una muestra de esquila a cargo del propio don Juan Ilnao. Las autoridades regionales recorrieron los stands, destacando la importancia del evento como un espacio de encuentro y celebración de la identidad magallánica.