Apuntes
Mujeres que Transforman: La historia de las artesanías en “De Oveja Magallánica”
Lidia Aurora Díaz Núñez es una mujer que ha tejido su vida y sus sueños en cada fibra de lana que trabaja. Fundadora del emprendimiento “De Oveja Magallánica,” Lidia lleva más de 20 años entregando su energía y dedicación a un arte que, para ella, es más que un oficio: es una pasión profunda, un legado de creatividad y amor por la tierra que la acoge.
Nacida en el sur de Chile, Lidia encontró en Magallanes una lana diferente, más pura y salvaje, que despertó en ella un deseo inagotable de aprender y perfeccionar su técnica. Sin más guía que su intuición y esfuerzo, Lidia se convirtió en una maestra de la lana, explorando su textura, su olor y su esencia, hasta dominarla en cada detalle. “La lana me enamora, me encanta”, confiesa, y en cada una de sus piezas se puede sentir ese amor, como si cada prenda fuera un homenaje a la naturaleza de la región.
Lidia ha convertido su taller en el Centro Artesanal de Punta Arenas en un refugio de saberes, donde no solo crea sus obras, sino que comparte su conocimiento, formando a otros en el arte de teñir, hilar y tejer la lana magallánica. Para ella, el valor de su trabajo no reside solo en las piezas que vende, sino en poder compartir esa magia que la lana le brinda y verla reflejada en quienes la rodean. “Cada vez que hago un teñido, cada vez que hilo, siento que es una experiencia; es mi manera de expresar lo que siento y pienso”, explica Lidia, dejando claro que cada creación es única, un acto de amor hacia su oficio y su comunidad.
Así, en cada gorro, poncho o tejido, Lidia no solo deja su arte; deja una parte de sí misma, un toque de la tierra que tanto ama. “De Oveja Magallánica” no es solo una tienda, es un sueño tejido de inspiración, dedicación y raíces. Lidia invita a todos a conocer su rincón en el local Nº23 del segundo piso del Centro Artesanal, un lugar donde la lana cobra vida y donde el amor por las tradiciones se convierte en un puente entre el pasado y el presente.