Connect with us

Magallanes

Y la democracia ¿Cuándo?

Published

on

Por: Jonathan Cárcamo Gomez
Profesor diferencial  presidente de Convergencia Social Magallanes y concejal por la comuna de Punta Arenas.

Ante cada elección, se vuelve a hablar de la fiesta de la democracia, entendiendo esta solo en su faceta electoral. Aquello resulta totalmente lógico si consideramos que el sufragio es el acto político en el cual cada ciudadano puede optar por sus representantes en el órgano del estado que corresponda. Sin embargo, no debería ser un punto final.

Esta frase, que inunda discursos, medios de comunicación y redes sociales cuando se aproximan las elecciones, invisibiliza un hecho que la clase política parece no percatarse: la ciudadanía ya no confía en las y los políticos. Entonces, ¿hacia dónde debemos orientar nuestros esfuerzos para robustecer el sistema democrático?

Algunos dirán que se debe acelerar la reforma al sistema político, evitando, por ejemplo, el discolaje de congresistas que, a pesar de haber sido electos como militantes de un partido político, luego, por distanciamientos ideológicos o conveniencia personal, dejan de responder a él y, por lo tanto, a una parte de la ciudadanía que confió en ellos en su calidad de militantes. Sin embargo, aunque esto puede ayudar, no ataca el problema de fondo que debería preocupar a todas y todos los que están en un espacio de toma de decisiones: cuidar, potenciar y profundizar la democracia.

Medidas para acortarle la cancha a discolos o establecer un mínimo de personas electas de un partido para que estas puedan acceder a un cargo en la cámara de diputados o en el senado son medidas potencialmente útiles, pero no hay que perder de vista que es una medida hecha por políticos pensando en políticos… ¿y la ciudadanía, el pueblo, dónde queda?

La real utilidad de estas medidas se verá con el paso de los años y cada cual puede tener proyecciones respecto a su funcionamiento. El error estaría en invisibilizar la necesidad imperante de extender la democracia más allá del voto, abriendo las puertas de los afamados salones donde se toman importantes decisiones que conciernen a la ciudadanía.

En este punto, relevo y abrazo la complicada pero fructífera forma en la que el partido en el cual milito se encarga de hacer política. No es en el café de moda ni mucho menos en edificios patrimoniales donde se eligen, por ejemplo, los candidatos que nos representarán en una elección, sino en asambleas y distintos espacios de discusión donde la militancia, el alma y cuerpo de este partido, deciden en base a criterios políticos e ideológicos.

Advertisement

Copyright © Material periodístico propiedad de El Magallánico 2017 - 2023 Template 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.