Magallanes

Desafiando el sedentarismo: Peligros del deporte sin preparación

Published

on

Por: Marcos E. Chandía Ayala
Educación Física; Kinesiología y Actividades Outdoor.

El sedentarismo y la práctica de actividades deportivas sin la preparación adecuada conllevan serios riesgos para la salud. En esta columna exploro las diferencias entre deporte, actividad física y ejercicio físico, y detallo los peligros asociados para una persona sedentaria que decide participar en un campeonato deportivo sin la preparación necesaria.

 Introducción

El estilo de vida sedentario se ha convertido en un problema global con implicaciones significativas para la salud pública, vinculándose a diversas enfermedades crónicas, mientras que la práctica de deportes sin la debida preparación puede aumentar el riesgo de lesiones graves. El objetivo de esta columna es facilitar la comprensión clara de los conceptos de deporte, actividad física y ejercicio físico, analizando los riesgos específicos para una persona sedentaria que desea participar en un evento deportivo exigente como por ejemplo un campeonato de fútbol.

Pero, ¿Qué entendemos por deporte, actividad física y ejercicio físico?

El deporte es una actividad física que generalmente implica competencia, reglas específicas y objetivos claros, y puede realizarse de manera individual o en equipo. Los deportes requieren habilidades físicas y mentales específicas y pueden variar en intensidad y duración, como, por ejemplo: El fútbol es un deporte que se juega en equipo, donde los jugadores compiten contra un adversario para marcar goles en la portería del equipo contrario.

La actividad física se refiere a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos (también existe el musculo liso, como el del intestino y el músculo cardiaco del corazón) que requiere gasto de energía. Incluye una amplia gama de actividades diarias, recreativas y ocupacionales, que no necesariamente implica un esfuerzo físico intenso, como caminar al trabajo es una forma de actividad física que contribuye a la salud general sin la intensidad de un deporte competitivo.

El ejercicio físico es una subcategoría de la actividad física que se caracteriza por ser planificado, estructurado y repetitivo, con el objetivo de mejorar o mantener uno o más componentes de la aptitud física, como la resistencia cardiovascular, la fuerza muscular, la flexibilidad, la composición corporal, entre otros. Por ejemplo: Realizar una rutina de entrenamiento en el gimnasio día por medio para mejorar la fuerza y la resistencia cardiovascular o para mantener los índices glucémicos controlados en el caso de una persona con antecedentes diabéticos (Tipo II)

Riesgos del Sedentarismo

El sedentarismo, caracterizado por la falta de ejercicio físico, representa un factor significativo de riesgo para múltiples enfermedades crónicas. Las personas sedentarias tienen una probabilidad notablemente mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares. Además, el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 se incrementa considerablemente, debido a la reducción en la sensibilidad a la insulina y la disminución de la capacidad de regulación glicémica del cuerpo.

La obesidad (porcentajes de grasa elevados), otro riesgo asociado, surge como resultado directo de la falta de gasto calórico (gasto de energía) y la acumulación de grasa corporal. Esta condición no solo afecta la salud física, sino que también aumenta la probabilidad de desarrollar hipertensión arterial, agravando aún más el riesgo cardiovascular. Además, diversos estudios han vinculado el sedentarismo con un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon y el cáncer de mama, posiblemente debido a la influencia del estilo de vida sedentario en los procesos inflamatorios y metabólicos del cuerpo.

Además de los efectos físicos adversos, el sedentarismo también está estrechamente relacionado con la salud mental. Las personas sedentarias tienen una mayor incidencia de problemas de salud mental, incluyendo depresión y ansiedad. La falta de actividad física regular puede afectar negativamente los neurotransmisores y las hormonas relacionadas con el estado de ánimo, contribuyendo a un deterioro en la salud mental general.

En resumen, adoptar un estilo de vida activo y evitar el sedentarismo no solo es crucial para mantener un peso saludable y reducir el riesgo de enfermedades crónicas, sino también para promover un bienestar mental óptimo. Fomentar la práctica del ejercicio físico regular no solo mejora la salud individual, sino que también tiene implicaciones positivas en la comunidad y políticas de salud pública.

Riesgos de la Actividad Física Inadecuada

Cuando una persona sedentaria se embarca en actividades deportivas sin preparación adecuada, los riesgos aumentan significativamente. En el caso de una persona que decide participar en un campeonato deportivo sin la preparación necesaria, los peligros incluyen:

Lesiones Musculoesqueléticas: Si tomamos una actividad deportiva masiva como el fútbol, este requiere un alto nivel de condición física y coordinación. Sin la preparación adecuada, las lesiones como esguinces, desgarros musculares y fracturas son comunes. Las personas que empiezan a practicar deportes sin una base previa de acondicionamiento físico corren un alto riesgo de sufrir lesiones musculoesqueléticas. Estudios han mostrado que las tasas de lesiones deportivas son más altas en personas no entrenadas debido a la falta de adaptación del cuerpo a la actividad física intensa (Grabara M, 2023).

Problemas Cardiovasculares: La repentina demanda de esfuerzo físico intenso puede sobrecargar el sistema cardiovascular, aumentando el riesgo de infartos y arritmias.

Fatiga y Estrés Mental: La falta de preparación física también puede llevar a una fatiga excesiva y estrés mental, afectando el rendimiento y aumentando el riesgo de lesiones.

Sobrecarga del Sistema Muscular: El esfuerzo intenso sin una adaptación progresiva puede causar rabdomiólisis (rigidez muscular, inflamación y dolor desproporcionado con la fatiga esperada después del ejercicio), una condición seria en la que el tejido muscular se descompone y libera sustancias dañinas en el torrente sanguíneo. El entusiasmo inicial puede llevar a los individuos sedentarios a sobreestimar sus capacidades y participar de entrenamientos prolongados o demasiado intensos (realidad de juego), lo que puede resultar en fatiga extrema y sobrecarga física. Esto además producir un daño muscular, puede llevar a un desánimo y abandono o deserción de la actividad (Owen, Sparling, Healy, et al., 2010).

Recomendaciones

Para minimizar estos riesgos, es crucial que las personas sedentarias adopten un enfoque gradual y sistemático al iniciar cualquier actividad física o deportiva. Esto incluye:

Evaluación Médica Previa: Un chequeo médico completo para identificar cualquier condición preexistente que pueda requerir consideración especial.

Planificación Progresiva del Ejercicio: Comenzar con ejercicios de baja intensidad y aumentar gradualmente la intensidad y duración para mejorar la condición física de manera segura.

Asesoría de un Profesional de la Actividad Física: Contar con el apoyo de un profesional cualificado que pueda diseñar un programa de entrenamiento adaptado a las necesidades y capacidades individuales.

Entrenamiento y Preparación Específica: Participar en programas de entrenamiento diseñados específicamente para el deporte en cuestión, enfocándose en el desarrollo de las habilidades y la resistencia necesarias (FIFA 11+).

Monitoreo Continuo: Mantener un registro de la actividad física y ajustarlo según la respuesta del cuerpo y las recomendaciones de profesionales de la salud.

Conclusión

Para las personas sedentarias, la transición a una vida más activa debe manejarse con cuidado para evitar riesgos innecesarios. Si bien la práctica deportiva ofrece numerosos beneficios, también conlleva mayores riesgos de lesiones y problemas de salud para aquellos que no están acostumbrados a la actividad física intensa.

El ejercicio físico regular y moderado es una alternativa más segura que puede proporcionar beneficios significativos para la salud sin los riesgos asociados con la práctica deportiva intensa. Es esencial que estas personas adopten un enfoque cuidadoso y progresivo, apoyado por profesionales de la salud y el ejercicio, para garantizar una transición segura y efectiva hacia una vida activa.

Algunas fuentes consultadas

  • Organización Mundial de la Salud. “Physical Activity.” 2023. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity
  • Lee, I. M., et al. “Effect of Physical Inactivity on Major Non-Communicable Diseases Worldwide: An Analysis of Burden of Disease and Life Expectancy.” The Lancet, 2012. DOI:10.1016/S0140-6736(12)61031-9
  • Kolstad K, Solbu MD. Exercise-induced rhabdomyolysis. Tidsskr Nor Laegeforen. 2016 Oct 11;136(18):1504. English, Norwegian. DOI: 10.4045/tidsskr.16.0797
  • Nuhu A, Jelsma J, Dunleavy K, Burgess T. Effect of the FIFA 11+ soccer specific warm up programme on the incidence of injuries: A cluster-randomised controlled trial. PLoS One. 2021 May 24;16(5):e0251839. doi: 10.1371/journal.pone.0251839. PMID: 34029321
  • American Heart Association. “Recommendations for Physical Activity in Adults.” 2023. https://www.heart.org/en/healthy-living/fitness/fitness-basics/aha-recs-for-physical-activity-in-adults
  • American College of Sports Medicine. “ACSM’s Guidelines for Exercise Testing and Prescription.” 2021.
  • Grabara M. The association between physical activity and musculoskeletal disorders-a cross-sectional study of teachers. PeerJ. 2023 Feb 22;11:e14872. doi: 10.7717/peerj.14872.
  • Owen N, Sparling PB, Healy GN, Dunstan DW, Matthews CE. Sedentary behavior: emerging evidence for a new health risk. Mayo Clin Proc. 2010 Dec;85(12):1138-41. doi: 10.4065/mcp.2010.0444. PMID: 21123641
Salir de la versión móvil