Magallanes
La mayor revolución femenina
Sin embargo, hay una reflexión muy importante de la que poco se habla y que tiene que ver con la autoestima y el amor que nos damos a nosotras mismas cada día del año, con cómo nos hablamos internamente y cuánto priorizamos nuestro bienestar para poder entregar amor a nuestro entorno.
El amor propio debería ser el primer contrato adquirido desde que somos niñas. A cambio, hemos sido programadas para pensar en los otros antes que en nosotras mismas, para cumplir con los mandatos sociales de buscar afuera – en la pareja, en los hijos, en el trabajo, etc – la felicidad y la paz que necesitamos cultivar en nuestro interior.
Así, se nos pasa la vida viviendo en ‘piloto automático’, buscando aprobación externa desde que somos niñas, primero en los padres, y luego en la proyección que hacemos de ellos en nuestras parejas, hijos, jefes, amigos y conocidos.
No es extraño, entonces, que lleguemos a ser adultas sin comprender por qué, muchas veces, nos sentimos tan vacías. Y es que lo primero que deberían enseñarnos, aunque es entendible que no, es a amarnos, respetarnos y cuidarnos a nosotras mismas, porque nadie puede dar a otros lo que no ha cultivado internamente.
El amor propio dejó de ser un simple concepto cliché. Hoy debemos comenzar a comprender que, como mujeres y como sociedad, ésta es nuestra verdadera revolución y re-evolución. Porque ya tomando conciencia de ello, podemos cocrear una realidad diferente, que se extenderá, sin duda, hacia las nuevas generaciones.
Una realidad donde comencemos a equilibrar las energías femeninas y masculinas al interior de cada ser humano, para que eso pueda verse reflejado en una sociedad más consciente, equilibrada y justa.
Una realidad donde cada ser humano se enfoque en trabajarse internamente, en aceptar y gestionar sus emociones, en amarse de manera incondicional, en cuestionar la vida que nos han vendido como ideal y tomar la decisión de crear aquella que quieren vivir, para conectar con la felicidad real.
Para mí, ese es el verdadero sueño y el verdadero desafío.
Por Carolina Ruiz A., Periodista y Coach Comunicacional, Máster Programación Neurolingüística, Máster Mujeres Conscientes, Guía de Mindfulness, Terapeuta Transgeneracional Evolutivo.
IG. @cra.terapiasycoaching / @magallanicas.luminosas