Con ese panorama se encontró Bárbara al despertar, con sus dos piernas dañadas, y el brazalete en que se aprecian claramente sus alergias a medicamentos.

¡Impresentable! Tras sufrir una fractura le operaron la pierna equivocada en Punta Arenas

Con solo 30 años, Bárbara Zamora Manzo está pasando por una de las que seguramente será de las más ingratas e incomprensibles experiencia, ya que acudió al Hospital Clínico de Magallanes buscando solución a un problema médico en una de sus piernas, y salió con una intervención quirúrgica en la extremidad que no tenía problema.

El mediodía de este viernes (6 de enero), a través de Facebook, la jefa de hogar publicó el relato de lo que le sucedió, acompañado de imágenes que dan fe de la ingrata situación que la afecta, publicación que rápidamente se viralizó en redes sociales.

Todo comenzó el 17 de diciembre, cuando Bárbara acudió a una tocata a escuchar la música que le gusta, oportunidad en la que sufrió un accidente que le provocó lo que ella creyó se trataba de un esguince, pero que, tras ser atendida por facultativos, confirmó era una fractura.

Así las cosas, se sometió al tratamiento médico que a la larga significó una intervención quirúrgica, la cual se llevó adelante este 5 de enero, con un final inconcebible, ya que al despertar se encontró que su pie lastimado, el derecho, permanecía tal cual había ingresado a pabellón, mientras que su extremidad izquierda había sido intervenida, lo que la mantiene ahora con sus dos pies inmóviles, y en una silla de ruedas hasta que pueda recuperarse.

Con lo sucedido, ya nada podía superar una situación evidentemente negligente, sin embargo, mayor fue la ingrata sorpresa de la paciente que, tras ser dada de alta mucho peor de lo que ingresó al Hospital Clínico, vio en su tratamiento post-operatorio los medicamentos a los que era alérgica y que claramente habían quedado consignado en su ficha clínica y que estaban graficado con un brazalete rojo que advierte a los profesionales que se trata de un usuario con restricciones delicadas de medicamentos.

La joven, pese a lo terrible de su situación, agradeció el trato y el apoyo de los profesionales de la salud, enfermeras y enfermeros que la atendieron con cuidado y de manera adecuada, subrayando que no todo el equipo humano que la atendió fue negligente, pero ante el actuar de algunos empañó su estadía en el recinto de salud, situación que desde esta tarde está en manos de abogados que asesoran a la afectada y a su familia.

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