Pese a que se planteó la legítima defensa, fue enviada a prisión mujer que mató a su pareja

En un evidente contexto de excesiva ingesta alcohólica, y tras diversos episodios en el tiempo de agresiones mutuas, se dio el hecho de sangre que la noche del sábado (9 de octubre) cobró la vida de J.E.B., de 47 años, hombre que fue ultimado por su conviviente, la que le propinó una profunda puñalada en el cuello.

No era primera vez que el Samu o Carabineros tenía que concurrir al domicilio que compartían ambos involucrados, de hecho, hacía unas semanas habían tenido que atender al ahora fallecido, ya que había sido herido con un arma blanca por su pareja, la ahora autora confesa del homicidio, L.J.L.N.

Esa noche, ambos con trabajo y unos pesos extras compraron 18 cervezas y junto a un hijo de ella, habían estado compartiendo desde temprano. Sin embargo, todo se tensó con una primera discusión que no pasó a mayores, pero que sería el fatídico preámbulo a lo que sucedería más tarde. Hoy 10 de octubre, Betancourt cumpliría 48 años.

Según su declaración ante la Fiscalía, la mujer confesó que había bebido mucho, y que en esas circunstancias él la abofeteó en el rostro, lo que provocó su reacción. “Cuando bebo y me agreden reacciono de manera descontrolada y cegada”, declaró ella, antes de detallar como tomó un cuchillo de su cocina, donde compartían cervezas con su pareja, y blandió el arma blanca, provocando un primer y profundo corte en una de las manos de la víctima, y una segunda estocada en el cuello, lo que significó que el hombre muriera desangrado en el baño de la casa, con ella llorando y abrazada al cuerpo inmóvil del occiso, según declararon testigos de la escena.

En evidencia quedó -a la luz de los antecedentes- el contexto de violencia intrafamiliar que existía en la pareja, ella ya había hecho un par de denuncias por agresiones, y no había denunciado otras tantas, muy similar a la historia que del fallecido se dio a conocer.

Es así que la Fiscalía le imputó cargos como autora de parricidio, pidiendo la medida de prisión preventiva en su contra, encierro al que el abogado de la mujer se opuso, planteando la teoría de la legítima defensa, al ser ella primeramente agredida.

Sin embargo, las terribles consecuencias de lo ocurrido, y los “desproporcionado” de su reacción, llevaron a la juez de turno a considerar pertinente la cautelar solicitada, ordenando el ingreso de L.J.L.N. a la prisión en calidad de imputada, fijando también un plazo de 120 días para la investigación.

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