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Reflexiones: Un momento para mí

Una idea con la que creo la mayoría estamos de acuerdo, tiene que ver con la importancia del auto cuidado y el poder generar instancias de crecimiento personal. Al menos, concordamos a nivel de creencia, pues a nivel práctico, no es algo que se genere a consciencia, de forma constante, y con un propósito claro.

Hoy escribo al respecto, para fomentar la activación personal en las medidas de cuidado personal, y para ello creo que hay dos elementos muy relevantes y que nos permiten comenzar a cuidarnos de manera práctica:

1) Confía en tu mente. Es nuestra mayor aliada, incluso cuando no nos llevemos bien todo el tiempo y
2) Trabaja en virtud de tu coherencia, pues las palabras sin acciones se las lleva el viento.

Me explico respecto de estos puntos. Primero, todos tenemos una idea de lo que necesitamos, y muchas veces nos lo decimos de manera muy concreta: “Ufff necesito descansar”, “tengo que hacer ejercicio”, “no quiero seguir peleando”, etc. Puede ser que no esté del todo elaborada la idea, pero sabemos lo que necesitamos.

Segundo, muchas veces tenemos muy buenas ideas, pero por distintos motivos, no actuamos en consecuencia de ello, lo cual es invisibilizar nuestras necesidades, y sinceramente eso no es ni grato, ni justo para uno.

En base a todo lo anterior, empecemos con un “momento para mí”, una pequeña actividad que espero sea entretenida de realizar, y por supuesto útil.

Primero que todo, les voy a pedir que tomen una hoja y lápiz, donde van a escribir las distintas cosas que necesitan, en términos positivos, y con ánimos de que sea algo que den ganas de buscar. Por ejemplo, “Necesito descansar” se puede traducir de muchas maneras: “Necesito tomarme unos días, salir a pasear, comer algo rico, hablar con alguien de confianza, tener una cita entretenida”, etc. Hay que convertir las necesidades en acciones que sean realmente realizables.

Segundo y quizás más importante, respétense y cumplan con ustedes mismos buscando una forma concreta de realizar estas actividades. Por ejemplo, busquen un recipiente donde poner los papeles, y jueguen a sacar uno, convirtiéndolo en un objetivo semanal (por eso las acciones anteriores deben ser REALIZABLES).

Acá es donde suelen aparecer los “pero”, (“pero es que no puedo hacerlo por mis hijos o hijas”, “pero, no tengo tiempo”, etc.). Sin embargo, es bueno saber que, “no hay Pero que valga más que nosotros”. Con todo esto quiero decir, háganlo pues se lo merecen, debemos comportarnos como lo más importante en nuestras vidas para poder darnos realmente el protagonismo y espacio que merecemos.

Si lo logran, es un gran momento para darse una palmada en la espalda y felicitarse, con el ánimo de seguir haciéndolo todas las semanas, con respeto y disciplina, para así convertir el cuidado personal en un hábito, y no en algo que se hace una o dos veces al año.

Por David Fuenzalida C., Psicólogo, Especialista en Terapia Sistémica Centrado en Soluciones.

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