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Reflexiones: ¿Vivir o Sobrevivir?

¿Eres una persona feliz? ¿Alguna vez te lo has preguntado? Lamentablemente, a muy pocas personas les importa pensar en esto y es que nuestras vidas pasan tan de prisa, entre los quehaceres del hogar, las responsabilidades laborales, el cuidado de los hijos e hijas y uno que otro momento de compartir con amigos, que en un abrir y cerrar de ojos ya se han ido 30, 40, 50 o más años de nuestras vidas.

Nuestros días se limitan a sobrevivir, y lo digo porque durante muchos años mi vida se trataba de levantarme, ir a trabajar, y volver a la casa a dormir, y así sucesivamente, sin tener un momento de conexión interior, de pararme a pensar si yo decidía lo que quería para mi vida o me dejaba arrastrar por lo que llegara a ella.

Pero muy en el fondo, sabía que debía haber algo más… Y lo había. Más allá del sobrevivir, está el VIVIR (Sí, en mayúsculas), entender que estamos aquí por una razón, de hecho, por varias, pero la más importante es buscar nuestra felicidad, conectar con aquello que nos hace vibrar, que llena nuestra alma, que nos entusiasma, que nos da un motivo para levantarnos cada mañana y comenzar el día con alegría y propósito.

No es algo banal. Es una necesidad e incluso una obligación de todo ser humano, porque de lo contrario, nos volvemos máquinas, haciendo las cosas de manera automática, sobreviviendo al lunes para llegar pronto al viernes y tener un poco de tiempo libre, llenándonos de enfermedades a causa del estrés de vivir una vida que no nos gusta.

Y no se trata de que cambies tu vida drásticamente, que dejes tu trabajo de un día para otro, que te vayas de viaje o que esperes que los políticos cambien el funcionamiento del país, para que puedas ser feliz. La felicidad está aquí y ahora, dentro tuyo. Es una decisión que puedes tomar con tus condiciones actuales de vida, teniendo el mismo trabajo, el mismo jefe, el mismo compañero, la misma pareja y el mismo sueldo.

Sólo con tomar una decisión, tu vida entera puede cambiar, porque cuando decides enfrentar la vida con otra actitud, te abres a nuevas posibilidades y esas posibilidades van apareciendo.

Si no me crees, recuerda cómo tus días son más agradables y parece que las cosas fluyen mejor cuando te encuentras feliz por una razón específica; y en cambio, cuando estás enojado, parece que todo se dificulta.

Una de las técnicas para conectar con lo positivo de la vida es el agradecimiento, que es simplemente analizar cuántas cosas, personas y situaciones hay en nuestra vida que nos llenan de alegría. Desde abrir los ojos, poder ver, reír, caminar, escuchar, hasta recibir una sonrisa sincera de alguien que nos quiere.

Cuando empiezas a ver la vida desde el ‘vaso medio lleno’ es que éste cada vez se llenará más. Y podrás plantearte nuevas metas e ir cambiando las cosas que te disgustan.

Por eso, la invitación que te haré para esta semana, es que cada noche, antes de dormir, escribas en una libreta 3 cosas por las cuales te sientas agradecido.

Verás cómo a lo largo de un año, tendrás muchísimos momentos que podrás atesorar y cuántos cambios se producirán en tu vida.

Por Carolina Ruiz, Periodista y Coach Comunicacional, Máster en Programación Neurolingüistica, Máster Mujeres Conscientes, Guía de Mindfulness. IG. @cruizdesarrollopersonal

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