Apuntes
Reflexiones: Los beneficios de ser amable
La impaciencia y la prisa gobiernan nuestras vidas, porque asociamos que el estar muy ocupados es de personas importantes. Sin embargo, lo único que esto acarrea es vivir bajo un estrés crónico, que a la larga, deriva en enfermedades y malestar.
En medio de este piloto automático, el detenerse a escuchar, a empatizar, a ayudar o decir una palabra de aliento a otros, es algo que pocas personas hacen. No obstante, el ser amable con otras personas, tiene importantes beneficios, no sólo para nuestras emociones, sino también para nuestro cuerpo.
La neurociencia ha descubierto que hay hormonas cerebrales que se liberan a partir de determinadas situaciones y que son beneficiosas para nuestro organismo. Se trata de la endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina. Juntas, forman el llamado “cuarteto de la felicidad”, ya que al estimularlas nos permiten sentirnos más felices y plenos.
Cuando somos amables y hacemos actos de amor hacia otras personas, se libera la oxitocina, que ayuda a bajar el cortisol, la hormona del estrés. Esta hormona (oxitocina) favorece la relajación, la calma y los procesos que se ponen en marcha, por ejemplo, cuando meditamos.
Además de conectarnos con los demás, también nos ayuda a conectar mejor con nosotros mismos, logrando el equilibrio interno.
De esta manera, cuando somos amables con otras personas, cuando practicamos el altruismo y ayudamos de manera desinteresada, también nos estamos ayudando a nosotros mismos, ya que ver felices a otros libera esta hormona que, entre otros efectos, disminuye la tensión arterial y el ritmo cardíaco, reduce la tensión muscular e inhibe la liberación de las hormonas de la corteza suprarrenal (ACTH y Cortisol), las principales hormonas del estrés.
No es necesario que te integres a un voluntariado o que gastes grandes cantidades de dinero si no lo deseas. Dedicar una palabra amable hacia tu compañero de trabajo que se ve desanimado, sonreír a la señora que te vende el café, interesarte por la vida de la persona que trabaja en tu casa o saludar a quienes te cruzas en el ascensor, podrá ser un buen inicio para liberar oxitocina y sentirte más feliz y pleno todo el día.
Y de paso, ayudarás a construir una mejor ciudad, una mejor región y un país más amable y feliz.
Por Carolina Ruiz, Periodista y Coach Comunicacional, Máster en Programación Neurolingüistica, Máster Mujeres Conscientes, Guía de Mindfulness. IG. @cruizdesarrollopersonal
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