Carpintería de Ribera de Magallanes ingresa al Inventario de Patrimonio Inmaterial en Chile

Cinco nuevos ingresos al Inventario de Patrimonio Inmaterial fueron aprobados en las últimas sesiones del Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio: el Circo Tradicional en Chile, Kimün trarikanmakuñ Wallmapu (técnicas, prácticas y conocimientos del teñido por reserva de la manta de longko en las regiones del Biobío y La Araucanía), la Tejuelería en la región de Aysén, las Loceras de Pilén en la región del Maule y la Carpintería de Ribera en la Región de Magallanes y Antártica Chilena.

A diferencia del Registro de Patrimonio Inmaterial, el Inventario es un instrumento de gestión que tiene por objetivo organizar y conducir nuevas acciones de salvaguardia para los elementos de patrimonio cultural inmaterial, en base a un diagnóstico actualizado realizado participativamente con la comunidad cultora, teniendo información sobre fortalezas, problemáticas, riesgos, amenazas para su continuidad y viabilidad.

La seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Katherine Ibacache, expresó su satisfacción por esta incorporación pues implica “un reconocimiento a quienes ejercen esta actividad, desarrollando un oficio desafiante, que consiste en construir artesanalmente embarcaciones de madera que resistan las condiciones e inclemencias climáticas de las aguas magallánicas, y, además, verdaderos hogares para quienes se transportan en ellas”.

 Carpintería de Ribera

La Carpintería de Ribera en la Región de Magallanes y Antártica Chilena es un oficio especializado que consiste en la construcción artesanal de embarcaciones de madera, destinadas a actividades pesqueras, de transporte y turísticas, cuya transmisión ocurre fundamentalmente a través de la práctica, la observación y la transmisión oral de generación en generación, a través de redes familiares, así como entre compañeros de oficio.

Respecto del trabajo con los cultores regionales de este oficio, la Dirección Regional del Servicio del Patrimonio Cultural (Serpat), ha desplegado en los últimos años una tarea a largo plazo, parte de la cual ha sido en conjunto con un equipo de profesionales de la Universidad Austral de Chile. Entre 2019 y 2020 se realizó una investigación participativa para caracterizar esta práctica y a sus cultores/as. Posteriormente, se abordó el diseño del Plan de Salvaguardia, elaborado para proteger los saberes derivados de esta ancestral actividad, que en 2021 se socializó en terreno con los actores involucrados, en Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y Puerto Williams.

La directora regional (s) del Servicio del Patrimonio Cultural, Sylvia Monrroy, valoró especialmente el trabajo del equipo de la Dirección Regional del Serpat en esta materia, destacando que “hasta fines del año pasado, se había identificado a 25 cultores que ejercen su actividad a lo largo de la región, entre Puerto Edén y Puerto Williams”. Asimismo, recordó que a fines de octubre pasado, el Servicio entregó certificados de reconocimiento como integrantes de una comunidad cultora, a cinco carpinteros de ribera de la Región de Magallanes y Antártica Chilena (fotografía grupal).

La Carpintería de Ribera que se desarrolla en la Región de Magallanes y Antártica Chilena es un oficio especializado, aprendido la mayoría de las veces de forma oral a través de la práctica. Consiste en la construcción artesanal de embarcaciones de madera, destinadas a actividades pesqueras, de transporte y turísticas.

Integra saberes tradicionales, como el conocimiento ecosistémico sobre la flora local, relevante para la selección de maderas nativas para elaborar las piezas, que se recolectan en lugares cercanos a Punta Arenas, Puerto Natales, Puerto Edén y Puerto Williams. También contempla nociones avanzadas respecto de mareas, clima y navegación, articulando en ello memorias territoriales indígenas de larga data. Además, constituye un legado que incorpora la presencia de saberes de navegación y de conocimientos constructivos de los pueblos Kawésqar y Yagán.

Los carpinteros de ribera documentados en Punta Arenas, Puerto Natales, Puerto Edén y Puerto Williams, comparten una historia de migración familiar. La mayoría de ellos o sus familias han arribado desde Chiloé, provenientes de las localidades de Hualaihué, Calbuco (isla Puluqui), Castro (Curahue) y Melinka (localidad aysenina contigua y estrechamente vinculada a Quellón y a la isla de Chiloé en general).

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