Se inició juicio contra mujer que asesinó a su pareja tras ser víctima de maltratos reiterados

“Quería tener una familia normal, aunque no podía tener hijos, pero no se me cumplió mi sueño”, señaló hoy (31 de agosto) M.P.V.V., autora confesa del parricidio, en contra de su ex marido René Pérez Carrillo, hecho ocurrido en febrero de 2020. Durante la primera jornada de juicio se conocieron detalles de la compleja relación que mantuvieron los involucrados, las múltiples agresiones de las fue ella víctima a manos de él, y el profundo contexto de alcoholismo en que se conjugaron las circunstancias para el fatídico desenlace.

Si bien existe el trágico deceso de una persona, resulta imposible no conmoverse con la historia de vida que M.P.V.V., de actuales 50 años, mujer que la noche del 20 de febrero acometió contra su pareja (ex marido con quien retomó la relación), a quien le arrebató la vida con numerosas puñaladas propinadas con un cuchillo de la casa, a un costado de la Ruta 9 Sur, en Agua fresca.

Pero ¿qué pasó para que ocurriera aquello? La respuesta a esa interrogante la dio el propio relato de la acusada, quien declaró hoy frente a los jueces del Tribunal Oral de Punta Arenas.

Detalló que después de al menos dos días de beber alcohol juntos, él habría comenzado a tornarse violento, agrediendo a la mujer como en innumerables veces lo había hecho, situación que la sobrepasó, provocando que golpeara la mesa de la casa, botando la botella de licor al piso, lo que habría provocado el disgusto de su pareja.

“Muy rápidamente él se paró, yo me paré y antes que pasara nada tomé el cuchillo y lo golpeé varias veces hasta salir al patio, ahí lo apuñalé en el estomago hasta que cayó”, relató la mujer, quien reconoció haber pasado por una nebulosa que abruptamente abandonó al darse cuenta lo que había hecho. Tras eso -según sus palabras- intentó ver si tenía pulso y tapar la herida con sus manos, y al caer en cuenta de la muerte, corrió a la carretera a pedir ayuda y a esperar en el lugar a Carabineros.

Una trágica vida

Como paréntesis al juicio, cabe señalar que durante el procedimiento judicial se pudieron conocer los dolorosos pasajes que marcaron la vida de la acusada. Impacta saber que a los 7 años tuvo su primera ingesta alcohólica como ella misma recuerda. Además, hay oscuros pasajes de su existencia en que fue víctima de abusos sexuales, violación, indigencia y un ir y venir en casas de acogida y hogares del Sename, situaciones que la arrastraron poco a poco, cada vez más al alcoholismo.

Fue en ese contexto y mientras trabajaba en la zona sur de Punta Arenas, que conoció a Pérez Carrillo, hombre con quien se imaginó una vida mejor, con un hogar, y no más noches pernoctando a la intemperie.

Sin embargo, al enterarse él que ella no podría tener hijos la relación habría cambiado, iniciándose los maltratos verbales, que derivaron en la violencia física.

“Sus insultos eran como poner un casete y empezara a reproducirse”, aludió la mujer, quien recordó diversas oportunidades en que era golpeada con elementos contundentes, con patadas y puñetazos.

Al ser consultada sobre eventuales denuncias en contra de su marido, sobrecogedoras fueron sus palabras: “No denunciaba por miedo a volver a estar en la calle, no quería volver a eso. Tenía la esperanza que él dejara de tomar y que cambiara”.

Sin embargo, eso poco varió, por el contrario, parece haber habido una escalada sistemática de violencia que empujaron a la mujer a entablar una primera denuncia, que a la larga significó que ella fuera puesta en una casa de acogida, y que se lograra el divorcio de su esposo. No obstante, al abandonar la morada proteccional, ella volvió a vivir con él, una vez más, para no tener que caer en la indigencia. Eso ocurrió dos meses antes de que todo terminara con el crimen.

15 años de cárcel

Como autora de parricidio, el Ministerio Público, en voz del fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, está solicitando una pena de 15 años de cárcel, mientras que los defensores Gustava Aguilar (defensora regional) y el abogado Richard Maldonado, están planteando la absolución de su representada, en virtud de los constantes maltratos y situaciones que la arrastraron a una situación que la llevó más allá de sus cabales a reaccionar de una manera desproporcionada, aunque podría resultar ahora entendible conociendo el trágico caminar de una vida siendo víctima de distintas formas de violencia.

Se estima que el juicio se extenderá hasta 7 días, durante el cual se han citado a 18 testigos y 10 peritos, tras ello, quedará en manos de los jueces Leonardo Llanos, Luis Álvarez y José Octavio Flores, la suerte judicial de M.P.V.V.

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