Foto: Christian Bringas.

Investigadora magallánica obtuvo reconocimiento en congreso internacional

“El obtener el reconocimiento de joven talento, sin duda, me honra y confirma que estoy haciendo las cosas bien. Espero que el premio sea valorado al momento de postular a fondos concursables, ya que me gustaría continuar desarrollando ciencia en Fuego-Patagonia”. De esta forma, la investigadora magallánica Pamela Soto Rogel (31), se refirió orgullosa, a la distinción que recibió en el reciente congreso virtual TRACE 2021, evento que reúne a científicos y estudiantes a nivel internacional a fin de intercambiar conocimientos y experiencias en aspectos claves contemporáneos relativos a la ciencia de los anillos de árboles.

Y es que en la bióloga, formada en la Universidad Austral de Chile (Uach) y después en el Magíster en Ciencias Antárticas de la Universidad de Magallanes (Umag), recayó el premio al talento joven por el mejor póster presentado en la conferencia realizada los días 16 y 17 de junio, un trabajo que da cuenta de la investigación que llevó adelante junto con el director del Centro de Investigación Gaia Antártica de la Umag (Ciga), Dr. Juan Carlos Aravena Donaire, otros investigadores de instituciones chilenas y también de la Universidad de Friedrich Alexander en Erlangen-Nuremberg, Alemania (Fau), donde actualmente se encuentra cursando un doctorado alojado en el Instituto de Geografía de dicho plantel.

¿Cuál fue el tema de su investigación? La dendrocronología, en particular, el estudio de la relación entre el ancho de los anillos de crecimiento de los árboles y variables climáticas como la precipitación, temperatura, humedad y la Oscilación Antártica (Aao), en especies de Nothofagus del extremo sur de Fuego-Patagonia, cuyos principales métodos, resultados y conclusiones fueron desplegados y explicados en el material divulgativo que sobresalió entre más de 50 presentaciones. “Un póster debe ser atractivo para el público que lo visitará y, lo más importante, es que debe tener resultados relevantes y actualizados en el área de investigación. En mi caso, cumplí con las expectativas del congreso, donde creo primó mi esfuerzo y días de dedicación, intentando que no tuviera errores y que los gráficos, imágenes y textos concordaran según el formato establecido por la Universidad (Fau-Erlangen)”, comentó Pamela.

Magíster, anillos de árboles y ciencia en Chile

Tras el reconocimiento la profesional reflexiona acerca de su formación de postgrado, así como también, sobre hacer en ciencia en Chile y las oportunidades de acceder a un desarrollo en esta área que sea más equitativo.

¿Qué significa para ti, en tu formación como investigadora, este premio?

“A nivel personal, me siento muy orgullosa de mí misma, siento que todos los esfuerzos que estoy haciendo están dando buenos resultados. Con esto me gustaría hacer hincapié que en Chile no hay malos estudiantes, sino que faltan más oportunidades para todos y todas, y que no sea un privilegio estudiar en la universidad y hacer ciencia. Sueño con un país donde algún día todos y todas tengamos las mismas oportunidades, y que tu origen no sentencie tu futuro”.

¿En qué medida el magíster en Ciencias Antárticas sentó las bases para este tipo de logros?

“Sin duda la escuela de la vida y el estudiar en el Liceo Sara Braun me enseñaron dos cosas: uno; que nada es imposible y; segundo, el valor del trabajo. Mi formación como bióloga en la Universidad Austral de Chile sentó y profundizó mis primeras bases del quehacer científico. El magíster en Ciencias Antárticas llegó a fortalecer mis conocimientos permitiendo comprender la variabilidad climática en el extremo sur de América del Sur y Antártica. Esto último, siendo abordado en el curso de climatología dictado por el Dr. Jorge Carrasco, donde aprendimos cómo se comportan los diferentes índices climáticos, precipitación, temperatura y nieve en nuestra región. Con estos conocimientos pude entender el comportamiento de las variaciones de glaciares para Fuego-Patagonia de la mano de las magistrales clases del Dr. Gino Casassa y el Dr. Cedomir Marangunic. Sin duda, cuando encontré el área a la que realmente me quería dedicar fue cuando me contacté con el Dr. Juan Carlos Aravena para ver la posibilidad de realizar mi tesis en su laboratorio. Fue ahí donde pude desarrollar mi investigación en la dendrocronología (dendro=árbol, crónos=tiempo) y aplicar todos los conocimientos adquiridos tanto en mi formación de bióloga y como estudiante de magíster. Desde ahí, hemos estado colaborando incansablemente con el Dr. Aravena, y espero que se mantenga en el tiempo”.

En resumen ¿de qué trata lo presentado en el póster?

“La investigación presentada en el póster es un análisis que busca estudiar la relación entre el ancho de los anillos de crecimiento de los árboles y variables climáticas tales como la precipitación, temperatura, humedad y un índice calculado a partir de las diferencias de presión atmosféricas entre latitudes medias (~40°S) y la Antártica (65°S), conocido en la literatura científica como Oscilación Antártica (AAO, por sus siglas en inglés). Para esto, en mi trabajo, desarrollamos cronologías de anchos de anillos de especies insignes de la región de Magallanes: Nothofagus pumilio (Lenga) y Nothofagus betuloides (Coigüe de Magallanes), para sitios en Punta Arenas (Cerro Andino y Tres Morros), el Parque Nacional Yendegaia y el Valle Ukika, en Isla Navarino. El objetivo fue determinar cómo la variabilidad climática y la Oscilación Antártica (AAO) han influenciado el crecimiento arbóreo para los últimos 100 años en nuestra región. Encontramos que la fase positiva de la Oscilación Antártica, asociado a altas temperaturas y condiciones más secas, tiene efectos negativos en el crecimiento arbóreo. También obtuvimos resultados prometedores sobre la alta relación entre la humedad relativa de Punta Arenas y los patrones de crecimiento arbóreo de Lenga en el Cerro Andino para todo el periodo analizado, demostrando que los valores bajo 75% de humedad relativa en febrero, generan la formación de anillos pequeños (micro anillos), en contraste con otros febreros donde la humedad relativa tuvo valores mayores a 75%, donde se puede ver un crecimiento estable de la Lenga”.

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