Fotografía referencial (Archivo Surpress)

Abuelo fue entregado a la policía luego que su nieta revelara que fue víctima de violación

“Ten los huevos y reconoce lo que me hiciste”. Esa fue la frase que a gritos encaró la víctima en contra de su abuelo y que terminó por dar crédito a su dura revelación. La niña de 13 años denunció lo que el hombre le venía haciendo hace dos años, y la gravedad de los abusos sexuales que en su contra cometió, los mismo que hoy (23 de junio) acreditaron la necesidad de que el imputado estuviera privado de libertad.

Hace dos años que se habían iniciado agresiones en contra de la menor víctima en el caso que se descubrió durante las últimas horas. Lo que comenzó con tocaciones de parte del pescador artesanal de 59 años, alcanzaron hace unas semanas lo más bajo, cuando comenzó a violar a su propia nieta.

De acuerdo a los antecedentes entregados en audiencia judicial por la fiscal Wendoline Acuña, el imputado (de quien se prohibió dar su identidad para no revelar la identidad de la menor), quien fue formalizado como autor de los delitos de abuso sexual y violación reiterada; partió aprovechándose de que los progenitores de la niña debían ir a trabajar, quedándose él al supuesto cuidado de la víctima.

Se valía de juegos para sobrepasarse, tocando a la menor en sus partes íntimas, advirtiéndole que no podía decir nada, sino, algo malo podría suceder.

Sin embargo, el sujeto, ex pareja de la abuela de la menor, cometió el más grave de los vejámenes, aprovechando que el año pasado los padres de ella debieron irse a vivir a la casa de la abuela (mismo domicilio que él seguía ocupando), circunstancias que aprovechó para violar a la menor, según quedó acreditado con el examen médico que confirmó la infamia.

Cuadros de angustia y señales de distracción advirtieron a la familia que algo no estaba bien con la pequeña, quien terminó por contarle todo a su abuela materna, desatando la ira de la mujer y otros familiares en contra del denunciado, el que tuvo que escapar corriendo de la casa antes de ser linchado por los furiosos cercanos.

Sin embargo, no se quedaron ahí, ya que temían que el sujeto se escapara a zona de pesca, por lo que no descansaron hasta dar con su paradero, llevándolo ante la PDI, entregándolo por sus actos, terminando él admitiendo todo lo que había hecho.

La cantidad de antecedentes que pesan en su contra, principalmente el testimonio de la menor y su propia confesión, le permitieron a la Fiscalía lograr que fuera enviado a la cárcel en prisión preventiva mientras dure la investigación, para lo que se fijó un plazo de 120 días.

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