Fotos: Bomberos

Vecinos anhelan reconstruir la incendiada iglesia de Río Seco

Golpeó muy duro a los vecinos de Río Seco el incendio que destruyó ayer (31 de diciembre) la iglesia de su sector. Pero más duro fue el impacto al ingresar al templo siniestrado, ya que desde afuera no era del todo apreciable el grado de destrucción que el fuego había provocado en el edificio reconstruido en 1936. Peor aún, existen dudas de que hubiese intervención de terceras personas en lo ocurrido.

“Quedó sólo el cascarón de afuera”, nos comentó Norita Soto Hernández, vecina que por más de 50 años ha residido en el poblado, y quien es además la coordinadora local de la iglesia afectada. Ella, detalló que fue realmente fuerte ver lo que el fuego había provocado en el interior. “Todo se quemó, no quedó nada”, afirmó.

Desde febrero del año pasado que, en virtud de la pandemia, no se celebraban misas en el templo, espacio en el que se desarrollaron innumerables bautizos, casamientos, renovaciones de votos, bodas de oro, primeras comuniones, catequesis e incluso fue sede para los Cevas.

Las sospechas de intencionalidad, se fundarían principalmente en lo relatado por un vecino del sector, quien divisó una ventana posterior de la capilla abierta, tras lo cual comenzó a aparecer el humo que movilizó a los habitantes del sector, a Bomberos y a Carabineros.

A lo anterior, se sumaría el que el templo, tras la suspensión de la celebración de misas por la pandemia, permanecía con el suministro de luz y gas cortado desde los medidores, por lo difícilmente podría haber sido una falla eléctrica o una fuga de gas.

Afortunadamente, el futuro de la capilla afectada podría ser incluso prometedor, ya que habría seguros comprometidos vigentes, y un proyecto de restauración que se había venido gestando hacía tiempo, y que debido a la pandemia quedó en pausa, pero que pareciera tener, ahora más que nunca, un buen puerto al que llegar.

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