Pasó 14 meses en prisión por un delito que no cometió

Este jueves (10 de septiembre) concluyó el juicio oral que se desarrollaba en Punta Arenas, respecto un supuesto delito de robo con violencia ocurrido en julio pasado en Porvenir. Tres jóvenes fueron imputados como autores de este hecho, sin embargo, la justicia desestimó los cargos sobre uno de ellos, decretando su libertad después de 14 meses tras las rejas.

Los hechos se remontan al 12 de julio del año pasado, cuando un grupo de jóvenes bebía en una plazoleta de la Costanera de Porvenir, entre ellos las dos víctimas, ambos menores de edad, y los tres acusados que fueron llevado a juicio, uno de ellos también menor de 18 años.

Según la acusación de la Fiscalía, los imputados L.E.T.B. (menor de edad), Javier Guerrero y Brandom Monsalve habrían agredido a los afectados con golpes de pies y puños, para luego arrebatarles diferentes pertenencias.

Sin embargo, los jueces del Tribunal Oral en lo Penal hoy determinaron recalificar el delito de robo con violencia a hurto y lesiones menos graves, atribuyéndole responsabilidad a dos de los tres acusados, el menor de edad y a Guerrero, absolviendo a Monsalve Bustamante.

14 meses encerrado

Sobre el veredicto, el defensor público de Porvenir, Juan Carlos Rebolledo, explicó que, como se planteó desde un principio de la causa, Monsalve nunca tuvo participación en el delito que se le imputó, es más, todo habría ocurrido después de que él se retiró del lugar, por lo que fue acusado por un delito que ni siquiera tuvo conocimiento que ocurrió.

“Mi representado era acusado como autor de un robo con violencia en contra de dos adolescentes (…) afortunadamente hoy día se ha dictado veredicto absolutorio, reconociéndose la tesis que planteábamos como defensa en cuanto a la nula participación de mi representado en los hechos, y luego lamentablemente de 14 meses privado de libertad ha sido absuelto”, comentó Rebolledo.

Respecto de los otros dos imputados, al recalificarse el grave delito originalmente imputado, se depusieron las cautelares que existían sobre ellos. El menor quedó con arraigo regional y Guerrero quedó con arresto domiciliario nocturno, al menos hasta que se conozca la sentencia.

Cabe consignar que el fallo puede ser recurrido por cualquiera de las partes ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas.

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