Debido a la contingencia, los platillos ahora se entregan a domicilio o se retiran en el local siguiendo un estricto protocolo sanitario.

La reinvención gastronómica: Sabores de La Luna directo a tu mesa

Para nadie es desconocido el impacto que a diferentes niveles ha tenido la pandemia en nuestra comunidad, empresas han debido recortar a su personal, han disminuido las posibilidades laborales, muchas pymes han visto imposible continuar su funcionamiento, y muchos locales turísticos y gastronómicos han tenido que enfrentar tremendas pérdidas y reinventarse para continuar siendo parte del paisaje gastronómica que existe, o existía en Punta Arenas.

Este es el caso del restaurante La Luna, un emblemático espacio culinario ubicado en el corazón gastronómico de Punta Arenas, en calle Bernardo O’higgins Nº1017, uno de los tantos comercios del sector que debieron cerrar sus puertas ante la llegada del Covid-19 a nuestra región.

70 días transcurrieron con persianas abajo, tiempo en que se perdió el final de la temporada turística, importante pilar a la economía de las empresas del sector, lo que indudablemente fue un duro golpe a la economía del rubro. Eso, derivó en la triste desvinculación de personal, acogerse a las medidas de protección de empleo dispuestas por el gobierno, y recurrir a ahorros o endeudamiento en entidades financieras, así nos comentó Mario Navarro empresario gastronómico que dirige el restaurante La Luna.

Una nueva oportunidad

Sin embargo, y tras cumplir una estricta lista de medidas sanitarias, se abrió la posibilidad de poder volver a funcionar, por ahora, puertas afuera, de la mano del servicio de reparto o “delivery”, término que se ha vuelto tan común en los últimos meses.

“A partir del 1 de junio impleméntanos el servicio de ‘delivery’. Algo que habíamos pensado para este año, pero las circunstancias nos empujaron a implementarlo a la brevedad y es eso estamos.  Aplicamos un 20% de descuento a nuestra carta y menús, escogimos los platos de mayor rotación y repusimos nuestro menú diario de lunes a viernes. También ofrecemos tablas, nuestros tradicionales pisco y calafate sour y nuestras cervezas artesanales”, detalla Navarro.

Pero, para poder acceder a esta nueva forma de llevar sus productos a la mesa de los magallánicos, La Luna debió implementar medidas sanitarias siguiendo los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud, con el apoyo constante del IST que colaboró en la instauración de dichas nuevas exigencias.

Y ante estos cambios ¿a qué puede optar la clientela de su restaurante?

“A lo que ya conocen con los cambios asumidos post Covid-19, esperen la misma calidad de siempre, sumado al esfuerzo de rebajar nuestros precios como un apoyo al bolsillo de nuestros clientes, y si bien antes el ‘delivery’ era un pequeño lujo, solicitarlo hoy se volvió una necesidad”.

¿Cómo ha sido recibida esta nueva opción en su clientela?

“Hemos tenido una muy buena recepción. Uno ve reflejado el cariño que se ha logrado aumentar en estos casi 20 años de actividades.  Personalmente soy el encargado de entregar los pedidos y ha sido muy gratificante visitar a los amigos que recibimos en nuestra casa (La Luna) ahora en sus hogares. Sacar lo positivo que podamos de esta experiencia”, comentó el empresario gastronómico.

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