La historia de la fiel compañera que quedó en desamparo tras un femicidio

Hasta el último momento permaneció junto a su humana. Ni los cordones policiales ni los peritajes hizo que ‘Kyra’ se alejara de los restos de Glenda Delgado Cárdenas, mujer que fue encontrada sin vida hace dos semanas a metros del gimnasio fiscal. Tras el trágico fallecimiento, la leal perrita permaneció durante días en el lugar, y afuera del camarín que Glenda habitaba, esperando que su compañera de vida regresara.

Se hicieron las consultas, pero no hay claridad de hace cuánto tiempo acompañaba Kyra a Glenda, sí quienes la conocían señalaron que por lo menos hacía dos años que se daban compañía mutuamente. Juntas habitaban un camarín abandonado de calle Kusma Slavic, mismo lugar que compartían con “Leo”, pareja de Glenda, y quien ahora está en prisión preventiva por su presunta autoría del femicidio.

Inseparable

La mañana del 28 de diciembre pasado fue encontrado el cuerpo de Glenda. A unos 130 metros del que era su precario hogar yacían sus restos y junto a ella permanecía Kyra. La perrita se veía inquieta, rehusaba alejarse de su humana, pese a que los policías, haciendo su labor investigativa, la retiraban una y otra vez del lugar.

Permaneció cerca todo el tiempo, hasta que fue retirado el cuerpo de la víctima por el Servicio Médico Legal, quedando ‘Kyra’ ahí. Se había acercado con todos quienes se acercaron a observar la triste escena, e incluso recibió caricias de algunos integrantes de la prensa. Sin embargo, todos nos fuimos, y ella quedó ahí.

Con el paso de los días, la imagen de ‘Kyra’ comenzó a circular en las redes sociales emocionando a muchos, ya que permanecía afuera del camarín que cobijaba a su humana, esperando quizás su regreso. El llamado a través de las plataformas digitales era dirigido a quien pudiera adoptarla y darle un nuevo hogar.

La Agrupación Vida “viralizó” la publicación, luego que los habitantes del sector dieran cuenta de la triste situación.

Hechas las consultas, anoche la presidenta de dicha agrupación, Margarita Cáceres, comentó a El Magallánico que fueron vecinos del lugar los que finalmente albergaron a la perrita, para bañarla, vacunarla y darle un hogar temporal hasta que encuentre una familia que adopte a tan ejemplar animal.

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