Alumnos de la escuela Patagonia conocieron “La Huella del Castor”

Valorar la importancia de los bosques nativos de la Patagonia y de la biodiversidad que albergan, fue el objetivo del recorrido que sesenta estudiantes realizaron en la Reserva Nacional Laguna Parrillar, lugar en donde el Proyecto GEF Castor ha desarrollado labores de gestión y control de la especie invasora.

“La huella del castor” es el resultado de un trabajo colaborativo que se inició a comienzos de año entre la escuela Patagonia de Punta Arenas y el Proyeco GEF Castor, iniciativa ejecutada por el Ministerio de Medio Ambiente y financiada por el Global Enviroment Facility (GEF), e implementada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Sesenta alumnos participaron de este recorrido, en el que pudieron comprender en terreno por qué el castor es una especie exótica invasora que amenaza los ecosistemas de la Región de Magallanes, al construir diques que represan los cursos de agua, anegando zonas e impidiendo el sano crecimiento de la flora nativa, entre otros impactos.

La “huella del castor” se inició en las aulas de la escuela, donde los estudiantes conocieron cómo la invasión de esta especie se ha expandido por la región, desde que en 1946 diez parejas de castores fueron introducidas artificialmente en Tierra del Fuego argentina, con el fin de generar una industria peletera. Sin predadores naturales, la población de castores creció de forma incontrolada, y hoy se estima que sobrepasa los cien mil ejemplares, que han ocupado toda la isla de Tierra del Fuego, pero además lograron cruzar el estrecho de Magallanes, utilizando la isla Dawson como puente natural.

Luego, los alumnos fueron llevados a la Reserva Nacional Laguna Parrillar, donde pudieron apreciar la riqueza natural de este lugar, que destaca por la protección de las especies de fauna como el huemul, puma, carpintero negro, entre otros. Acá también es posible observar ejemplares de zorro culpeo y diversas aves. En sus cursos de agua habitan especies nativas como el coipo y la nutria chilena, además de especies exóticas invasoras como el castor y la rata almizclera. Los niños y jóvenes pudieron también observar lengas y coigües de Magallanes, amenazados por la presencia del castor.

La escuela Patagonia forma parte del Programa de Escuelas Promotoras de Salud, que incluye la educación ambiental. Maribel Pérez, directora del establecimiento, resaltó que dentro de las líneas de acción que desarrollan, durante todo el año los cursos compitieron para destacarse por el desarrollo de iniciativas de reciclaje: “Como habíamos tenido un trabajo previo junto a los profesionales del Proyecto GEF Castor, decidimos que el premio de esta competencia sería la posibilidad de que los alumnos conocieran en terreno cómo esta especie modifica el medio ambiente”.

“Para nosotros es muy motivador ver el interés de los niños y jóvenes por cuidar su patrimonio ambiental, por conocer los bosques nativos, y por comprender por qué el castor es una amenaza para estos ecosistemas” resaltó Felipe Guerra, coordinador nacional del Proyecto GEF Castor. Por su parte, Jonathan Lara, asesor técnico de este proyecto, señaló que “es muy importante que la comunidad de Magallanes, y especialmente los niños y jóvenes, comprendan que las especies exóticas alteran los equilibrios ambientales, causando una irreparable pérdida de biodiversidad”.

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