Foto: Vía Facebook, Marco Javier Adones Villarroel

Falleció “Changuita”: Querido personaje popular de Punta Arenas

A la edad de 76 años falleció José Germán Tabie Saldivia. ¿No le suena ese nombre? Pues probablemente si usted es una persona criada en Punta Arenas puede que lo reconozca como ‘Changuita’, antiguo usuario del Hogar de Cristo que, con sus historias, anécdotas, y especial forma de adentrarte en sus relatos, dejó una huella imborrable en los que tuvimos la oportunidad de conversar alguna vez con él.

Leí esta noche (1 de junio), en la cuenta del usuario Marco Ardones de Facebook, lo siguiente: “Don José Tabie in memoria. Prócer de nuestra Punta Arenas amada. Dejo de chuequear por sus calles su alegría, no nos sacara grandes sonrisas. Sus dibujos de casas infinitas con sol y árboles con ventanas como ojos.

“Reirás en otro plano con pan duro. Con Tarzán, con Lazaro. Se acordarán del Nuevo Ritmo. Del Bar de la Chavela. De la linda calle Errazuriz… Hasta luego ‘Changuita’”.

De inmediato recordé que, en 2016, el septuagenario personaje popular relató en primera persona su historia a El Magallanes, dominical de La Prensa Austral. Entre los pasajes de dicha entrevista que usted puede leer íntegramente AQUÍ, ‘Changuita’ recordó el Punta Arenas de muchos años atrás, con calles empedradas que durante invierno se convertían en pistas de trineos, gran parte de una ciudad extinta que hoy se fue con su partida.

Joven comenzó a trabajar don José, abandonó sus estudios del Instituto Don Bosco para comenzar a traer el pan a la mesa de su hogar, enfrentando vicisitudes que a otros fue quebrando, pero que a él lo empujaron al ‘maldito trago’, como el mismo lo llamaba.

Conversé un par de veces hace años con él, cuando el destino me acercó al Hogar de Cristo, pude conocer otra realidad, esa que no queremos admitir, la de los olvidados. Pero en medio de esa vida, siempre tuvo la gentileza de compartir conmigo y contarme alguna historia, ciertamente relatos a veces increíbles, pero que, haciendo preguntas, resultaron ser ciertas.

Siempre fue bueno para el trabajo, de ahí el cariñoso apodo que recibió, ya que siempre iba camino a hacer una “changuita”, ganando con años la experiencia de la carpintería, la albañilería, y cuanto trabajo rudo tuviese que hacerse. Bien lo deben saber los trabajadores del Hogar de Cristo que encontraban en él un colaborador incondicional.

Se escapaba a veces “Changuita”, pero siempre volvía al que por años fue su hogar en calle Balmaceda, unas cuantas cuadras más abajó de donde creció y vivió, el Cerro de la Cruz.

Sus restos descansan ahora, finalmente, y después de tanto, podrá descansar don José.

Print Friendly, PDF & Email