Adultos mayores en verano: la hidratación constante es clave

Las temperaturas del verano, que también se elevan en la región de Magallanes, junto con los fuertes vientos característicos de esta temporada, son dos factores importantes que aceleran la deshidratación en los adultos mayores, quienes se caracterizan por la disminuida velocidad de adaptación a los cambios.

Así lo explicó el médico geriatra, Ramón Lobos, quien entregó algunas recomendaciones a las familias y a los propios afectados, quienes deben estar constantemente preocupados de beber agua.

“Tendemos a cometer una serie de errores. Por ejemplo, en invierno, hace frío, lo dejamos en cama, que no se mueva para que no pierda calor, cuando justamente es la actividad física la que hace generar más calor y por lo tanto, en invierno no hay que acostar a los abuelitos, sino que levantarlos y que se movilicen. En verano, tienen que tener actividad física, pero pasan dos cosas en Punta Arenas, que tienden a la deshidratación”, indicó el especialista, refiriéndose a las altas temperaturas y al viento, que al resecar la piel, también hace que se vaya la hidratación.

Ramón Lobos, médico geriatra.

A lo anterior, se suma el hecho de que la regulación de la temperatura en los adultos mayores es más lenta, lo que hace que muchas veces sean sometidos a golpes de calor muy intensos, lo cual los adormece y hace que tomen menos líquidos.

“Si yo lo expongo al calor y no lo hidrato, se va a ir deshidratando y quedando dormidos y menos tiempo de hidratación va a haber. Por lo tanto, es central con los adultos mayores, aunque no tengan sed, proveerlos de agua. Y también hay algo que seca mucho, que es el viento. Uno lo percibe, cuando anda en la calle, que la piel se le pone más seca, justamente porque a través del aire se va perdiendo la buena hidratación que uno pueda tener”, indicó el doctor, Ramón Lobos.

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