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Magallanes

¡Nadie está libre!: Cuando la violencia entra en el hogar

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Los casos de violencia al interior de las familias, o violencia intrafamiliar, se han transformado, lamentablemente, en ‘algo de todos los días’ en los Tribunales del país.

Magallanes no es la excepción. Según un estudio realizado por profesionales de la Universidad de Magallanes el 2017, un 37,9% de las mujeres que vive en la región, ha sufrido violencia de parte de su pareja.

Si bien la violencia intrafamiliar no afecta sólo a las féminas, éstas son las que encabezan la cantidad de casos en calidad de víctimas.

Pero, ¿en qué momento el amor que une a una familia se desvanece y comienzan a ocurrir episodios de malos tratos e incluso delitos?

“Cuando se continúan estos maltratos en el tiempo, pueden constituir ‘Maltrato Habitual’ o los maltratos denominados ‘preferentes’, estos últimos, están asociados a maltratos a niños, a adultos mayores y a personas con determinadas enfermedades o con capacidades diferentes. Estos tipos de maltrato tienen la particularidad de no ser necesariamente agresiones físicas, lo que no implica que no exista violencia. Hay maltrato psicológico, como el tratar a alguien con garabatos constantemente, o denigrar a la persona de manera sistemática, lo que en algún momento llega a tal punto que es delito”, explica la abogada, Karina Ulloa.

Su colega, Fernanda Martínez, agregó que “los delitos más recurrentes en esta área, son los delitos de amenazas en contexto Vif (violencia intrafamiliar) y lesiones. Las lesiones van desde los apretones, zamarreos, moretones, hasta puñetes, acuchillamientos y cosas más graves. También existen las agresiones verbales, que pueden ser ‘amenazas’ cuando se ‘promete’ a otro un mal, una agresión física o agredir a un cercano o un objeto”.

Las profesionales explicaron que este tipo de delitos conllevan sanciones que, por configurarse el hecho al interior de la familia, son más graves. “Las sanciones de las lesiones en general, están asociadas a la entidad de la lesión, es decir, qué tan grave fue la lesión generada. Por ello, dada la regulación especial en estas materias, existen aumentos en las penas. Por ejemplo, una lesión que en principio era leve, de las que se sancionan sólo con multa, en el caso de ser violencia intrafamiliar se va a entender siempre, al menos, como ‘lesiones menos graves’, y, por lo tanto, las sanciones van a ser: de multa alta, de más de 11 UTM, o una sanción privativa de libertad, y de ahí hacia arriba”, puntualizó Ulloa.

Agregó la abogada Martínez que las amenazas, por su parte, siempre tienen sanciones privativas de libertad (cárcel).

Por esta especial protección a la víctima en materia Vif, es que la ley contempla medidas cautelares especiales, las que deben ser impuestas de manera conjunta a la sanción principal (cárcel o multa). Esas medidas van desde las terapias o prohibiciones de acercamiento, hasta el abandono del hogar común, entre otras.

Es importante que el imputado (aun no acreditado que cometió un delito), o acusado (ya sancionado), cumpla todas las medidas que imponga el juez, ya que, de lo contrario, podría cometer el delito de desacato, que tiene sanciones de hasta los 5 años de cárcel. Dicho delito es, en términos simples, no hacer caso a lo ordenado por un tribunal. Y esto, en materias de violencia intrafamiliar, suele darse cuando, existiendo una prohibición de acercamiento, el imputado o acusado se acerca nuevamente a la víctima.

Si usted quiere informarse más sobre alguno de estos temas o está interesado en contactarse con las abogadas Karina Ulloa o Fernanda Martínez, puede hacerlo al correo defensoraspuq@gmail.com o al teléfono +56 9 35608522, número que han habilitado sin restricción horaria en casos urgentes por detención.

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