Pese a alegar uso medicinal de marihuana, fue enviado a prisión preventiva

Cargos por tráfico de drogas le imputó este mediodía la Fiscalía a E.L.A.O., de 28 años, chofer que fue detenido la noche de este miércoles por la PDI en Playa Norte, tras ser vinculado a la venta de marihuana. En el domicilio del imputado se encontró un cultivo “in door” de cannabis, además de 696 gramos de “cogollos”, sustancias que aseguró eran para uso personal y con orientación medicinal, no para venta, cuestión que en base a los antecedentes, no fue compartida por el fiscal de drogas Manuel Soto Bassauren.

Con un plazo de 60 días cuenta el Ministerio Público para reunir antecedentes que acrediten que la droga encontrada en el domicilio del imputado tenía como finalidad la comercialización, y echar así por tierra la defensa que durante la audiencia de formalización hizo el imputado. “La marihuana es mía, pero es droga para mí, porque yo la necesito, porque a mí me hace bien, no para venderla”, afirmó el sujeto al renunciar a su derecho a guardar silencio.

De acuerdo a los antecedentes expuesto por el fiscal Soto, detectives de la Brigada Antinarcóticos de la PDI venían trabajando desde junio en el sector donde se realizó el procedimiento, con información residual de otra indagatoria, la que los habría conducido a la casa de calle Mardones, donde tiene residencia el detenido.

Desde ahí habría salido un comprador, quien les habría afirmado que la marihuana que portaba se la había vendido el imputado. información que permitió al fiscal obtener una orden de registro del inmueble, encontrándose en el interior la droga. Pero, no sólo marihuana se halló, ya que también se incautó una báscula digital, envoltorios metálicos y plásticos y 400 mil pesos en efectivo ocultos bajo el colchón, hallazgos que reafirmarían que se estaría frente a un delito de tráfico.

Con los antecedentes aportados, el fiscal pidió la prisión preventiva para el imputado, afirmando que es un delito grave con altas penas asociadas, y pesa contra el imputado una condena anterior por abuso sexual y robo por sorpresa, aludiendo a que su libertad sería un peligro para la seguridad de la sociedad.

“Yo no soy un peligro para nadie, soy una persona de bien, sólo tengo marihuana para mi consumo y nada más, si quieren investíguenme, pero no me envíen a la prisión”, pidió el imputado justo antes de que el magistrado Juan Enrique Olivares decidiera acoger la petición del Ministerio Público ordenando el ingreso a la cárcel del imputado, pese a la oposición manifestada por el defensor Guillermo Ibacache.

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