Colchagûino de alma y magallánico de corazón. "Es bueno ser importante, pero más importante es ser bueno".

Mario Isidro Moreno: Los adelantos coloniales de 1871

En el año 1871, el Gobernador de la Colonia de Magallanes, Oscar Viel, ante el crecimiento de la población, emprendió la renovación de muchas casas cuyo deterioro las hacía prácticamente inservibles y se construyeron edificios públicos y nuevas dependencias como los dos galpones de alojamiento provisorio de colonos, que después fueron destinados a depósito de madera elaborada.

En el edificio levantado en la esquina nororiente de la plaza, obra del carpintero francés Miguel Gillet, se instaló un hospital y un dispensario, además de la casa del cirujano de la Colonia. En otro sector se inició una escuela.

Se determinó asimismo el nombre de las calles del poblado “en recuerdo de las ciudades de nuestro país”. Es así como quedó, de norte a sur y de poniente a oriente a Valdivia, Santiago, Valparaíso, Arauco, Concepción, Coquimbo, Colchagua, Talca, Chiloé, Atacama, Aconcagua, Magallanes, Maule, Ñuble, Llanquihue y Curicó.

Las avenidas principales recibieron nombres de Independencia, Libertad, Cristóbal Colón y República. A la senda que conducía al yacimiento de carbón, se le denominó Avenida de la Patagonia y a la plaza se le designó el nombre de Benjamín Muñoz Gamero.

Por último, fue creada una estafeta postal, nombrando como encargado a José Garrao. Y así, siguió creciendo, hasta los días de hoy, la hermosa Perla del Estrecho.

Las opiniones vertidas en este espacio son responsabilidad de quienes las emiten, y no representan necesariamente el pensamiento, creencia o criterio de El Magallánico. No obstante, son valoradas, respetadas y aceptadas con una mirada pluralista, abierta al diálogo y al entendimiento con el cual se ha nutrido históricamente esta región, gracias a la riquísima diversidad de su gente.
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