Tras su liberación, Mansilla Quinchamán abrazó agradecida a la defensora regional Gustava Aguilar.

Pasó más de 8 meses en la cárcel por delitos que la justicia desestimó

Cómo si de una oscura novela de ficción se tratara, 8 meses tuvo que pasar Cristel Mansilla Quinchamán en la cárcel por delitos que no cometió, acusada por robo con violencia y robo por sorpresa. Hoy (1 de septiembre) fue condenada por maltrato de obra a Carabineros, luego que en juicio se acreditara que no había prueba suficiente en su contra, siendo absuelta de los graves cargos que se le imputaron y recobró la libertad.

De acuerdo a los hechos plasmados por la Fiscalía en su acusación, Mansilla Quinchamán, junto a otros dos imputados, Reinaldo Sepúlveda Gómez y Carlos Bilbao Díaz, habrían participado la noche del 28 de diciembre del año pasado en un robo que afectó a una mujer que esperaba locomoción colectiva en las inmediaciones de las calles Chiloé y Croacia, en el centro de Punta Arenas, a quien se le sustrajo su teléfono celular.

Después de dicho ilícito, según los cargos planteados por el Ministerio Público, los tres acusados habrían atacado a un transeúnte en la avenida Colón, para robarle su billetera, recibiendo la víctima un golpe en el rostro que le provocó una fractura nasal.

Finalmente, en un tercer delito acusado, los imputados fueron detenidos por la policía en una propiedad de calle Armando Sanhueza con Errázuriz, produciéndose un pugilato entre los carabineros y los implicados. En medio de la trifulca, Bilbao Díaz intentó atacar con un cuchillo a un policía, mientras Sepúlveda Gómez agredía también al funcionario policial, mientras que Mansilla Quinchamán arrojaba botellas al personal aprehensor, alegando ellos que no tenían nada que ver en los robos que se les sindicaba.

Por lo anterior, resultaron cinco carabineros con lesiones.

Orden de libertad

Graves eran los delitos que se le imputaban a los tres enjuiciados, sin embargo, este sábado, tras diversa prueba rendida y varios días de juicio, los jueces determinaron que en el único delito en que tuvieron real participación los acusados, o al menos en el que se probó que estuvieran involucrados, fue la reyerta con la policía, desechando los robos que se imputaban. Hechos graves por los cuales se estaba pidiendo una condena de más de 20 años de prisión.

Tras conocerse el veredicto, los jueces determinaron que tanto Bilbao como Sepúlveda permanecieran en prisión preventiva, dado que, al contar con antecedentes anteriores, tienen casi nula posibilidad de poder acceder a algún beneficio para cumplir en libertad la sanción que se les imponga como autores de maltrato de obra a Carabineros.

Sin embargo, diferente fue la suerte para Mansilla Quinchaman, a quien se le levantó la prisión preventiva que desde diciembre pesaba sobre ella, ya que, al no tener antecedentes penales, seguramente podrá optar a alguno de los modos de cumplimiento en el medio libre.

La mujer salió acompañada de su defensora desde el Centro de Justicia.

Al respecto, la defensora regional, Gustava Aguilar, precisó que, respecto de los robos, “la defensa siempre sostuvo que ellos eran inocentes, y que en realidad el hecho que hayan sido detenidos la noche en que ocurrieran los hechos fue producto de un procedimiento policial que no se ajustó a los estándares mínimos de la exigibilidad que los protocolos establecen. Producto de algunos errores que se cometieron, a juicio de esta defensa, durante el proceder policial, fue detenida mi representada (Mansilla Quinchamán), en una situación completamente ajena los robos (…) mi representada se encontraba en el centro de la ciudad, pero en una situación completamente diversa, acompañada de una persona que tenía una orden de detención pendiente, pero por otro hecho, y en medio de este procedimiento poco acucioso fue detenida y después fue acusada de hechos gravísimos”, señaló.

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