Fotos: Agencia Surpress

Familia inicia acción judicial por “secuestro permanente” de Ricardo Harex

Un cambio en la figura penal es la que el abogado de la familia Harex González, Juan José Arcos, quiere darle al caso de la desaparición de Ricardo, luego de los antecedentes que un supuesto funcionario del Ejecito le habría hecho llegar, en los que se darían luces de que miembros de la institución castrense habrían estado involucrados en la desaparición del cuerpo del estudiante salesiano. Junto al padre del joven magallánico, Sergio Harex, la mañana de este viernes (25 de enero) interpusieron la nueva acción judicial en la Corte de Apelaciones de Punta Arenas.

“En virtud de esta figura (secuestro permanente) el delito queda en calidad de imprescriptible (no prescribe), y estamos esperando que la querella que hemos presentado sea acogida en esa figura, ya que, de ser así, el delito pasa a ser de derechos Humanos, y todos los encubridores quedarían en condiciones de responder ante la justicia”, explicó Arcos.

“Esto nos da una nueva esperanza, ya estábamos con los brazos caídos, significa una nueva ventana que esperamos nos lleve a buen término”, señaló Sergio Harex tras iniciar la nueva acción penal.

Además, manifestó que le “haría sentido” el que otras personas, con mayor capacidad y experiencia, como representantes de la CNI (Central Nacional de Informaciones), estuvieran detrás del ocultamiento de lo sucedido, ya que muchas veces la investigación ha sido desviada.

Ingresado el escrito, resta que la Corte resuelva si lo acoge o no a tramitación, o si los antecedentes se incluirán en la carpeta que conduce la ministra Marta Jimena Pinto.

Es dado recordar que, el joven magallánico, desapareció la noche del 19 de octubre de 2001, tras participar en una convivencia en Playa Norte. Durante la investigación, todo apuntaría a que el sacerdote Rimsky Rojas sería el autor de la muerte del estudiante salesiano, in embargo, el presbítero se suicidó años más tarde sin que se conociera la verdad.

Sergio Harex: “Esto nos da una nueva esperanza, ya estábamos con los brazos caídos”.
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